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PRINCIPIOS
GENERALES
Pastar es el método
natural de alimentación, y la hierba, la comida natural.
En libertad, el caballo come «poco y fe menudo»: pasta
en áreas extensas, descansa de vez en cuando, pero sin llenarse
tanto de comida que no pueda escapar de algún peligro en
cualquier momento. La forma en que aprovecha lo que come —su
sistema digestivo— se ha adaptado gradualmente a su modo de
vida. Conocer el habitat natural del caballo y su modo de vida natural le ayudará
a alimentarlo adecuadamente.
El caballo estabulado
necesita una ayuda especial, porque vive en un ambiente totalmente
antinatural; proporciónele, por ejemplo, una rutina diaria
a la que pueda acostumbrarse, y la base de su dieta (que será
heno en lugar de hierba) a intervalos regulares. De esta manera,
podrá comer de su heno durante el día o la noche siempre
que le apetezca.
Obedecer
todas las «Reglas para una buena alimentación»,
las cuales relacionamos a continuación, le ayudará
a mantener a su caballo sano, satisfecho y capaz de realizar su
trabajo.
Debe ser observador y estar siempre atento al
estado de salud de su caballo para poder realizar los ajustes necesarios
a su dieta antes de que empiecen a ir mal las cosas. Recuerde el
refrán que dice que el «ojo del amo engorda al caballo».
REGLAS
PARA UNA BUENA ALIMENTACIÓN
1. Proporcionar siempre agua limpia y fresca.
2. Alimentar poco y a menudo.
3. Alimentar de acuerdo con el trabajo,
el temperamento y la condición física.
4. Mantener el mismo horario de piensos
cada día.
5. No hacer trabajar al caballo
inmediatamente después de darle pienso.
6. Alimentar con el forraje adecuado.
7. Introducir cualquier cambio en
la alimentación gradualmente.
8. Alimentar
con forraje limpio y de buena calidad.
9. Dar algo suculento cada día.
1. AGUA
El cuerpo de un caballo adulto es aproximadamente
60 o 70 % agua, y aunque un caballo puede perder casi toda la grasa
de su cuerpo y la mitad de las proteínas y sobrevivir, una
pérdida del 20 % de agua puede ser fatal. De manera aproximada,
un caballo bebe entre 27 y 54 litros de agua al día, pero
puede necesitar más si hace calor.
En general, un
caballo debe tener acceso a agua fresca y limpia en todo momento,
y especialmente antes de comer. En invierno, el hielo de los abrevaderos
en los prados se debe romper por lo menos dos veces al día
(por la mañana y por la noche). En verano, se deben limpiar
de algas y hojas.
2. ALIMENTAR POCO Y A MENUDO
Los piensos se deben dar en pequeñas
cantidades varias veces al día en lugar de uno o dos piensos
abundantes. El estómago de un caballo es relativamente pequeño
para un animal
tan grande: aproximadamente del tamaño de un balón
de fútbol —entre 8 y 14 litros de capacidad, dependiendo
del caballo. Cuando el pienso llega al estómago su volumen
se duplica debido a la adición de jugos gástricos.
La digestión es más eficiente si el estómago
está lleno en sus tres cuartas partes, de manera que, si
lo alimentamos demasiado, el pienso no se digiere bien y se pierde
casi todo el valor nutritivo.
La comida pasa a través del sistema digestivo
mediante contracciones musculares rítmicas (peristaltismo
intestinal), lo que significa que es necesario proporcionarle alimento
casi constantemente.
No se debe dejar al caballo más de ocho
horas sin alimento, de manera que hay que proporcionar heno o un
sustituto durante la noche.
3. ALIMENTAR DE ACUERDO CON EL TRABAJO,
EL TEMPERAMENTO Y LA CONDICIÓN FÍSICA
Trabajo
Se debe alimentar de acuerdo con el tamaño
y el trabajo que realiza el caballo o poní. A medida que
aumentan el ejercicio y el trabajo, se debe ajusfar la dieta para
que produzca más energía y se fortalezca la musculatura.
Si baja el nivel de trabajo, o si hay que parar
al caballo a causa de una lesión o enfermedad, se reducirá
la cantidad de pienso y se compensará incrementando el forraje.
Temperamento
Cada caballo es un individuo y hay que
tratarlo como tal. Algunos se excitan mucho si se alimentan con
avena y por ello necesitan un pienso alternativo. Los caballos muy
tranquilos
pueden beneficiarse de un pienso alto en energía que los
anime a estar más activos.
Condición
física
Ya esté estabulado y trabajando
fuerte, o descansando y en un prado, el caballo debe estar en buena
condición física. Si no, puede que esté recibiendo
una cantidad insuficiente o una aumentación inapropiada,
y habrá que ajustar su dieta. Por ejemplo, si está
muy delgado puede ser que necesite más pienso o una dieta
más nutritiva, y si está demasiado gordo es posible
que se le esté alimentando en exceso.
Otros factores que pueden influir en el buen estado
son:
La edad.
Los caballos viejos y
los jóvenes necesitan una alimentación especial. Los
caballos viejos pierden condiciones con facilidad porque no asimilan
la comida como antes. Pueden necesitar un pienso cocido o procesado,
que es más fácil de digerir.
Los potros, que están en período
de crecimiento, también pueden necesitar mayor cantidad de
pienso en una ración equilibrada. Necesitan más vitaminas
y minerales que un animal maduro.
Yeguas de cría.
Las yeguas preñadas y las que están
alimentando a un potro (lactancia) necesitan más comida.
Los piensos especiales para yeguas de cría contienen el valor
nutritivo de las vitaminas y los minerales necesarios.
Tipo.
Los caballos y los ponis, aun
siendo de la misma altura y peso, no necesariamente se benefician
de la misma dieta. Por ejemplo, los ponis con sangre árabe
o purasangre pueden necesitar una dieta especial —quizás
una más apetitosa— para mantener una buena condición,
mientras que las razas más antiguas de ponis se acomodan
más fácilmente, y engordan bien a base de forrajes
(pienso de volumen); es más, si la dieta fuera demasiado
rica, podrían incluso infosarse.
Clima.
Una gran parte del alimento del caballo
se utiliza para mantener la temperatura corporal. Un caballo o poní
que viva en el exterior en un clima frío y húmedo
necesita más alimento para mantenerse caliente y en buenas
condiciones.
Compañía.
Si un caballo pierde condiciones, puede ser que algún compañero
más fuerte no le deje comer ni estar tranquilo.
Del mismo modo, un caballo acostumbrado a la compañía
puede estar triste y quedarse en baja forma si de repente se le
aisla.
Enfermedad.
Requiere de una dieta especial.
Su veterinario le aconsejará.
Parásitos.
Es la causa más común de
la falta de condiciones en un caballo (véase
Parásitos).
Dentadura. Puede necesitar atención (véase
Dentadura).
Vicios de cuadra.
Tragar aire puede interferir en la digestión.
El tiro y dar vueltas por el box pueden ser la causa de un consumo
innecesario de energía.
4.
MANTENER EL MISMO HORARIO DE PIENSOS CADA DÍA
El caballo es un animal de costumbres.
Una vez establecida, la rutina le ayudará a relajarse y desarrollarse
bien. Hay que intentar que el horario de los piensos se adapte a
los compromisos de cada uno, de manera que puedan mantenerse regulares.
5. NO
HACER TRABAJAR AL CABALLO
INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE DARLE PIENSO
Debe darle tiempo para que haga la digestión.
El tiempo dependerá de la severidad del trabajo y de la cantidad
de pienso.
Como regla general, el caballo tarda veinte minutos en terminar
su pienso, y una hora y media en digerirlo; a partir de entonces
estará preparado para trabajar normalmente.
No se debe trabajar fuerte al caballo después
de un pienso o cuando tiene el estómago lleno de heno o hierba
porque:
• No puede digerir mientras está galopando.
• El estómago lleno ocupa demasiado espacio, impidiendo que
el diafragma trabaje con eficacia y que los pulmones se dilaten.
La respiración del caballo se vería afectada.
6.
ALIMENTAR CON EL FORRAJE ADECUADO
Se debe alimentar con abundante forraje
(heno o hierba). Es la base de cualquier dieta y mantiene sano y
en funcionamiento el sistema digestivo. La mayor parte de la ración
de heno debe darse después del trabajo y por la noche, cuando
el caballo tenga tiempo de comerlo y digerirlo tranquilamente.
Añadirle algo de forraje al pienso en forma
de salvado o heno triturado ayuda al caballo a masticar bien para
que los jugos gástricos actúen con mayor eficacia.
El heno y la hierba deberían ser las dos
terceras partes de la dieta.
7.
INTRODUCIR CUALQUIER CAMBIO EN LA ALIMENTACIÓN GRADUALMENTE
Para prevenir una indigestión,
cualquier cambio en la dieta debe ser gradual. Ello permitirá
que el sistema se adapte eficazmente a la nueva dieta. La digestión
de los forrajes, el heno, la hierba, etc., tiene lugar en el intestino
grueso, donde las bacterias ayudan a que se asimile el alimento.
Si hay un cambio repentino, las bacterias apropiadas
no serán suficientes para asimilar el nuevo tipo de alimento
y éste no será digerido; puede ser incluso causa de
un cólico. Cualquier cambio debe hacerse gradualmente durante
un período de varios días para dar tiempo al sistema
digestivo del caballo a adaptarse al nuevo tipo de alimento.
8.
ALIMENTAR CON FORRAJE LIMPIO Y DE BUENA CALIDAD
Alimente sólo con forraje limpio y de buena calidad. El caballo
es bastante exigente con lo que come, y escogerá siempre
lo mejor. El forraje rancio y polvoriento no sólo afecta
a su condición, sino que es dañino, como lo es también
el pienso con taminado por bichos.
9.
DAR ALGO SUCULENTO CADA DÍA
El caballo estabulado necesita un alimento jugoso, ya sea verde
o zanahorias, para compensar la falta de hierba. Si es posible,
se debería llevar al caballo a comer hierba unos diez minutos,
o soltarlo un rato.
FORRAJE
ALIMENTO
CONCENTRADO
El caballo debe recibir una dieta equilibrada y disfrutar de sus
piensos. Los piensos tradicionales basados en avena, maíz
y cebada deben suplementarse con vitaminas y minerales, especialmente
para aportar calcio. Las marcas comerciales de piensos tienen minerales
y vitaminas añadidos y no necesitan suplementos.
Avena
La experiencia ha demostrado que la avena es el mejor alimento completo
para los caballos, pero a los ponis se les ha de suministrar con
cuidado, ya que responden con rapidez a los piensos concentrados
y pueden excitarse demasiado y volverse difíciles.
Los granos deben ser grandes, duros y limpios. Se pueden suministrar
enteros, pero se digieren con mayor facilidad si están partidos,
aplastados o molidos. Una vez tratados de esta manera, no deben
almacenarse más de tres semanas, ya que se vuelven rancios
y pierden su valor nutritivo, lo que también ocurre si se
aplastan o se muelen demasiado. La avena es mejor proporcionarla
con heno o paja triturados, o salvado, o con una mezcla de ambos
y algún tipo de suplemento rico en calcio.
Pienso
compuesto
Son granulos de varios ingredientes, cuidadosamente formulados y
en los que se incluyen vitaminas y minerales. Hay muchas marcas
comerciales y variedades diseñadas para las
distintas necesidades («caballo y poní», «caballo
de carreras», «cría», etc.). Se puede confiar
en los valores nutritivos de los piensos de las marcas comerciales
más conocidas. Cada saco está fechado y debe vigilarse
la fecha de caducidad.
El pienso compuesto se puede utilizar como sustituto
de todo o parte de los concentrados. Antes de comprarlo, asegúrese
de leer las instrucciones del saco y de que escoge el tipo adecuado
a las necesidades de su caballo. Se debe elegir el tipo de pienso
compuesto correcto, ya que podría ser peligroso alimentar
con demasiada protema algunos tipos de caballo y poní.
El pienso compuesto se proporciona mejor con heno
triturado, salvado, o una mezcla de ambos, que ayuda a evitar que
el caballo coma demasiado aprisa y asegura la salivación
completa antes de tragar para que no se atragante. Es normal humedecer
con agua este tipo de pienso seco inmediatamente antes de dárselo
al caballo.
Las ventajas del pienso compuesto
son:
* Ahorra el almacenaje
de distintos tipos de pienso.
* Ahorra tener que
mezclar distintos tipos de pienso.
* Asegura que el caballo
reciba una dieta equilibrada y regulada con todos los minerales
y las vitaminas necesarios.
* Sobre todo con el
pienso compuesto especial para caballos y ponis, los animales tienen
menos tendencia a excitarse y «calentarse» que si sólo
se les alimenta con avena.
Las desventajas del pienso compuesto
son:
* Es difícil
detectar la calidad de los ingredientes.
* Suministrado en
exceso puede resultar aburrido como dieta.
* Tiende a deteriorarse
si está almacenado.
* Cuando la dieta
consiste sólo en pienso compuesto, no es posible ajustaría
como las dietas tradicionales.
Mezclas
Su contenido es igual de equilibrado que el del pienso compuesto.
También tienen fecha, pero no se procesan en forma de granulos.
Las marcas comerciales más conocidas son las más recomendables.
La desventaja es que si han de almacenarse se pueden deteriorar
antes que el pienso compuesto. Tome nota de la fecha de caducidad.
Cebada
Molida o aplastada, la cebada puede utilizarse como sustituto de
una parte de la ración de avena. Los granos deben ser gordos,
tener brillo y estar limpios. La cebada no debe sumi-
nistrarse nunca entera, a no ser que esté bien cocida (hervida).
Cebada micronizada.
Es más fácil de digerir
y puede sustituir a la avena si el caballo tiende a «calentarse»
o para dar variedad a la dieta. Al igual que la avena, debe suministrarse
con salvado o heno triturado o con algún tipo de suplemento
rico en calcio.
Cebada cocida.
Se mezcla con un pienso o se suministra caliente como parte de un
pienso de salvado. Es muy útil por que es de fácil
digestión, especialmente después de un trabajo intenso
como la caza del zorro. Antes de cocerse, se debe dejar la cebada
en remojo unas horas, y después hervirse hasta que las cascaras
se abran y los granos estén tiernos (dos
o tres horas).
Maíz
en copos
Es un pienso tradicional y se suministra en pequeñas cantidades
para dar variedad a la dieta. Engorda mucho, ya que es rico en hidratos
de carbono. Puede hacer que el caballo se caliente porque aumenta
el contenido de azúcar en la sangre, por lo que se debe administrar
en pequeñas cantidades.
Trigo
El trigo no es adecuado para los caballos, excepto en forma de salvado.
Salvado
Derivado de la molienda del trigo, el salvado puede añadirse
al pienso para estimular la masticación, para añadir
volumen y ayudar la digestión. Puede suministrarse seco si
el estiércol del caballo está suelto, ya que estriñe.
Si es muy fino, tiene poco valor nutritivo. Cuando se suministra
húmedo, es un laxante suave. Si se da demasiado, puede afectar
al crecimiento y a la salud, ya que inhibe la absorción de
calcio.
Pienso
de salvado caliente.
Es un pienso que un caballo enfermo o cansado puede digerir con
facilidad, y es muy sabroso. También puede suministrarse
como laxante suave, y de esta manera puede ser útil si el
caballo no está en trabajo.
Para prepararlo, ponga entre 1 y 1,5 kg de salvado,
dependiendo del tamaño del caballo, en un cubo. Eche agua
hirviendo hasta humedecerlo por completo. Remuévalo bien,
añadiendo una cucharada de sal o sales de sulfato de magnesio.
Cúbralo con un saco y déjelo enfriar. Si se mezcla
con un poco de gelatina de linaza, será más sabroso
y beneficiará al caballo. Después de la caza del zorro
u otro trabajo fuerte, se puede añadir algo de cebada cocida
o avena —aproximadamente 0,5 kg pesada en seco.
Linaza
Se prepara y se da en forma de gelatina o té. Generalmente
se proporciona a los caballos durante el invierno para mejorar su
condición y dar brillo al pelo. La ventaja principal de la
linaza es su sabor.
Gelatina
de linaza.
Se necesitan unos 60 g de semillas, pesadas antes de cocer.
Colóquelas en una olla grande y cúbralas con 21 de
agua. Déjelas en remojo veinticuatro horas para que se ablanden
los granos. Hiérvalas hasta que se abran los granos. Es esencial
cocerla por completo, ya que la linaza a medio cocer o cruda es
venenosa.
Tenga cuidado porque, al hervir, la gelatina sube
mucho y puede que al final haya más gelatina y linaza por
la cocina que en la olla. Mézclela con el pienso de la noche
mientras está todavía templada y désela una
vez, o como mucho, dos veces a la semana, normalmente después
de un trabajo intenso.
Té de linaza.
Se prepara como la gelatina de linaza, pero se usa más
agua. Este té se puede utilizar en lugar de agua hirviendo
para preparar un pienso de salvado caliente.
NOTA: el té
o la gelatina de linaza no deben guardarse más de veinticuatro
horas.
Cebada
cocida y linaza
Deje 0,5 kg de cebada con 60 g de linaza en remojo durante veinticuatro
horas. Después hiérvalas hasta que la linaza se haya
hecho gelatina y la cebada se haya hinchado y partido. Mézclelas
con el pienso de la noche mientras aún estén calientes.
Heno
triturado
Puede ser solamente heno o heno mezclado con una pequeña
proporción de paja de avena, que previamente se ha pasado
por una máquina trituradora. Se suministra mezclado con otro
pienso. El heno triturado añade forraje a la dieta, estimula
la masticación, evita que el caballo trague demasiado aprisa
y ayuda a la digestión evitando que se apelmace una masa
de cereales en el estómago y permitiendo así la acción
eficaz de los jugos gástricos.
Una trituradora de heno propia (con las protecciones
que convengan) asegurará la calidad del alimento, y también
puede utilizarse para trocear alimentos verdes frescos y, así,
variar la dieta. En este caso debe darse inmediatamente después
de haberlo cortado (véase
Alimentos verdes).
Algunas marcas comerciales venden un heno triturado
de primera calidad (a veces de alfalfa) especialmente procesado
y empaquetado para que conserve el valor nutritivo y garantizar
la ausencia de polvo.
Heno
triturado con melazas.
Es heno troceado mezclado con melazas para humedecerlo y hacerlo
más sabroso. Este tipo de heno se puede conseguir triturado
con aditivos como calcio.
Pulpa
de remolacha
Es una fuente muy útil de fibra y contiene mucho calcio.
Es muy sabrosa y una buena fuente de energía, pero si se
suministra en exceso puede causar diarrea y aportar demasiado volumen
a un caballo en trabajo fuerte de galopes.
La pulpa de remolacha se debe dejar en remojo
en agua fría doce horas antes de dársela al caballo;
en su estado deshidratado se le puede atragantar o incluso hincharse
en el estómago y producir un cólico. Prepárela
en esta proporción: unas tres partes de agua fría
por una de pulpa. No se debe dar al día más de 0/5
kg de peso en seco, o 1/5 kg pesados después de estar en
remojo. Una vez preparada, debe dársela al caballo antes
de veinticuatro horas, ya que el proceso de fermentación,
que comienza en cuanto se mezcla con el agua, puede ser dañino.
Nunca debe remojarse en agua caliente, ya que fermenta
más deprisa.
La pulpa se puede comprar procesada en forma de
granulos grandes, en cuyo caso, al estar comprimida, debe dejarse
en remojo durante más tiempo, veinticuatro horas como mínimo,
y en mayor cantidad de agua, hasta que se disuelvan por completo.
Ambos tipos de pulpa de remolacha se deben almacenar
en un sitio fresco y seco, ya que, una vez abierto, el contenido
enmohece con rapidez.
Asegúrese de distinguir entre los granulos de pulpa de
remolacha y los de otro tipo de pienso.
ALIMENTOS
SUCULENTOS
Cualquier buen cuidador de caballos estará siempre buscando
la mejor hierba para pastar al caballo estabulado y en lugares seguros.
También intentará encontrar alimentos frescos para
añadirlos a la dieta del caballo. Esto hará que el
pienso sea más apetitoso, porque le añadirá
volumen y variedad, y ayudará al caballo a satisfacer su
natural ansiedad de comer hierba, además de proporcionarle
las vitaminas esenciales.
Pasto
Todos los caballos se benefician de tomar algo de hierba cada día.
Para los caballos estabulados, incluso diez minutos pastando de
la mano les ayuda a mantener el equilibrio natural en la dieta.
También asegura que sigan interesados en sus piensos. Es
el «doctor verde», que tanto ayuda a muchos caballos
sin apetito.
Alimentos
verdes
Se debe intentar conseguir cortar hierba fresca cada día
para el caballo estabulado. La hierba se debe dar inmediatamente
después de ser cortada, mientras esté fresca.
Nunca se debe dar césped cortado a máquina ni plantas
de los márgenes de carretera (véase
alimentos adecuados).
Zanahorias
Las zanahorias son especialmente aceptadas durante el invierno,
cuando la hierba tiene poco valor alimenticio. Son muy nutritivas.
A algunos caballos también les encantan los nabos, las chirivías
y la remolacha.
Para preparar estos tubérculos, primero
limpíelos bien en agua corriente. Córtelos en tiras
y mézclelos con el pienso. No se deben cortar en trozos redondos
ni cuadrados, pues se podrían atragantar. Comience con 0,5
kg al día, aumentando la cantidad hasta 1 kg o quizás
más, cuando el caballo se haya acostumbrado.
Manzanas
Son especialmente apreciadas, pero en exceso pueden causar cólico.
Las manzanas pequeñas se deben cortar para asegurar que no
se las traguen enteras.
Alimento
hidropónico
Son tallos frescos de cebada que germinan dentro de un armario de
manera artificial en bandejas con agua y nutrientes. Tiene la ventaja
de contener los mismos nutrientes que la hierba, y refresca el paladar.
ADITIVOS
Y SUPLEMENTOS
Sal
Es parte esencial de la dieta de un caballo. Lo mejor es proporcionársela
en forma de piedra y en un recipiente especial fijado a la pared
de la cuadra. El caballo debe tener una piedra de sal a su disposición
en el prado. En cada caso, podrá lamer la piedra siempre
que necesite sal. Otra alternativa es dividir una cucharadita (entre
25 y 90 g) de sal entre los piensos. La cantidad dependerá
del tamaño del animal y del tipo de trabajo que haga. Será
necesario aumentar la cantidad cuando el caballo trabaje duro.
Sales magnésicas. Tienen un efecto diurético
en el sistema. Son un aditivo muy útil para el pienso caliente
de salvado que se le da al caballo antes de su día de descanso.
Se le ha de dar aproximadamente una cucharada sopera (180 g), dependiendo
del tamaño del caballo.
Suplementos
de marca
Las marcas comerciales de piensos tienen un equilibrio correcto
de minerales y vitaminas, y no necesitan más aditivos. Los
piensos tradicionales de avena, salvado, cebada, etc., pueden necesitar
vitaminas y minerales adicionales, especialmente calcio. Hay una
gran variedad de suplementos en el mercado, por lo que debería
conseguir el consejo de un experto antes de decidirse por uno. No
mezcle distintas marcas sin consultar a su veterinario, ya que los
ingredientes podrían reaccionar adversamente. Un exceso de
suplementos puede desencadenar anomalías serias.
Melaza
Es un derivado del proceso de fabricación del azúcar,
y de un alto valor nutritivo. Ya que este alimento es muy sabroso,
es especialmente útil para convencer a los caballos sin apetito
a comer otros tipos de pienso, pero de ninguna manera debe utilizarse
para convencerles de que coman piensos de mala calidad. No debe
darse al mismo tiempo que la pulpa de remolacha, que también
es un derivado del azúcar, pero la pulpa de remolacha melazada
sí es aceptable.
Diluyala (con una pequeña cantidad de agua
templada) hasta dos cucharadas de melaza —que en su forma
líquida parece una miel espesa y oscura— y mézclela
con el pienso. Otra alternativa es comprarla en polvo, en cuyo caso
un puñado es suficiente.
FORRAJE
Heno
El heno aporta el volumen necesario como sustitución de la
hierba. El caballo estabulado, y en invierno el que viva en libertad,
debería tener siempre a su alcance heno de buena calidad.
Un manojo de buen heno huele bien, es de color
verde con tonos marrones, es crujiente y no tiene polvo.
El buen heno se empaca cuando el clima es seco
y soleado, cuando la hierba está floreciendo, y antes de
que eche la semilla.
No debe consumirse antes del mes de noviembre del año que
se ha empacado. Hasta entonces, no habrá madurado lo suficiente
y puede causar problemas digestivos. El heno nuevo se debe introducir
gradualmente, mezclándolo con el del año anterior.
Hacer un análisis es el único medio
de conocer el valor nutritivo del heno; las apariencias pueden ser
engañosas. Si el heno tiene un color amarillento o marrón
es que se ha estropeado. Las partes que huelen a rancio o las que
no se separan de la paca con facilidad demuestran que se empacó
mientras todavía estaba húmedo. Ambos tipos son perjudiciales
para el caballo.
El heno polvoriento contiene esporas de hongos
que causan daños irreparables en los pulmones del caballo.
Si este tipo de heno se humedece, el caballo ingiere estas esporas
que pueden provocar lesiones en el hígado.
Heno de
pradera.
Proviene de pastos permanentes. Es bastante suave y contiene una
buena variedad de hierbas —ballico, dáctilo, cola de
topo, etc., con una base de plantas rastreras, tréboles y
hierbas aromáticas. Los caballos disfrutan de este tipo de
heno, pero conviene asegurarse de que no contiene plantas venenosas,
como el azuzón.
Heno sembrado.
Principalmente proviene de campos sembrados, casi siempre de ballico.
Cuando se mezcla con otras semillas, como trébol o cola de
topo, se le denomina heno mezclado. El heno sembrado es de mayor
valor nutritivo que el heno de pradera. Es más duro al tacto
y de un color más claro. Normalmente se pueden ver las semillas
en las plantas. Este tipo de heno es de gran calidad y es excelente
para caballos.
Alfalfa.
Es una planta parecida
al trébol que se siembra y se procesa del mismo modo que
el heno. Tiene un valor nutritivo muy concentrado, con una proporción
elevada de los aminoácidos esenciales en las proteínas
que contiene. También es elevado su contenido en calcio y
con muy poco fósforo. Si se utiliza como parte de la dieta
de un caballo, se deben reducir los concentrados.
Heno mofado.
Para caballos con alergias a las esporas del heno, o los que están
resfriados o tosen, es de gran ayuda dejar el heno en remojo. Lo
más conveniente es sumergir una red llena de heno en un recipiente
con agua y dejarlo unas doce horas en remojo. La red mojada pesa
mucho, de manera que se deberá improvisar un sistema de polea
para sacarla y dejarla escurrir antes de dársela al caballo.
Asegúrese de cambiar el agua cada día.
Heno envasado
al vacío.
Este alimento es especialmente útil para los caballos alérgicos
al polvo del heno y la paja. Hay distintas marcas comerciales que
empacan este heno al vacío y en bolsas impermeables. Una
vez abierta la bolsa o roto el precinto, hay que consumir el contenido,
porque enmohece en cuestión de días. Se debe desechar
el contenido de cualquier bolsa que esté dañada.
Este tipo de heno tiene un nivel de proteína
más elevado que el heno normal, por lo que se debe administrar
en raciones parecidas o menores, según las instrucciones
del fabricante. Puede que haga falta reducir la protema del resto
de la dieta.
Ensilaje
El ensilaje para vacas no es aconsejable para caballos, ya que hay
riesgo de contaminación por bacterias dañinas que
pueden causarle la muerte. También puede ocurrir que tenga
demasiada proteína. A veces es posible conseguir un ensilaje
especial para caballos. Sus propiedades son parecidas a las del
heno envasado al vacío, pero puede ser más fuerte
y debe introducirse en la dieta muy gradualmente, durante un período
de dos o tres semanas.
Paja de
avena
Ésta puede ser parte del alimento de volumen; a veces se
utiliza en la fabricación del heno triturado que se mezcla
con el pienso. Puede proporcionar hasta un tercio del volumen y
es
mejor que el heno de mala calidad, pero tiene poco valor nutritivo.
Por ello, se debe adaptar la ración de concentrados.
La paja de cebada y la de trigo no son aconsejables.
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