| CUIDADO DEL CABALLO ENFERMO, LESIONADO O COJO |
|
CUÁNDO
LLAMAR AL VETERINARIOSi duda
acerca de la salud de su caballo, debería pedir
al veterinario que lo examine. Una visita a tiempo puede
prevenir que se desarrolle algún problema serio.
• Nunca llame al veterinario fuera del horario de
trabajo excepto en caso de urgencia.
• Tenga su número muy a la vista al lado
del teléfono.
Antes de llamar al veterinario
compruebe lo siguiente:
Salud
general.
Tome el pulso y la temperatura del caballo, así
como la respiración. Si sobrepasa de 39 °C,
50 pulsaciones por minuto o 15 inhalaciones por minuto
en reposo, debe empezar a preocuparse.
Lesión.
En los casos de lesiones graves llame inmediatamente al
veterinario. Para comprobar si una herida necesita atención
veterinaria, véase Comprobación
Para Determinar Si Una Herida Precisa La Atención
Del Veterinario.
Cojera.Para descubrir la procedencia de la cojera,
véase Localización
Del Origen De La Cojera. Si no se observa ninguna
señal obvia, es decir, calor, inflamación,
cortes, rozaduras en las extremidades o grietas en las
cuartillas, la cojera seguramente será de cascos
aunque aparentemente no haya calor.
Limpie el casco con cuidado y asegúrese de que
no hay nada que presione entre la herradura y la suela.
Si la cojera no desaparece en veinticuatro horas, debería
pedir consejo. Un herrador o una persona con experiencia
le puede ayudar. Si no, consulte a su veterinario. Mientras
tanto, no trabaje al caballo.
Cuando
llegue el veterinario:• Tenga preparado el caballo y asegúrese
de que tiene acceso a agua caliente y algún sitio para
lavarse.
• Explíquele la historia de la lesión
o el problema.
• Si el caballo está en tratamiento y si alguna
vez ha tenido reacción a algún medicamento,
dígaselo.
• Escuche atentamente lo que le diga y anote sus instrucciones
en cuanto al tratamiento, alimentación
y ejercicio. Asegúrese de que las entiende y de llevarlas
a cabo.
TOMAR
LA RESPIRACIÓN, LA TEMPERATURA
Y EL PULSO DEL CABALLO
Tomar
la respiración
La respiración normal en reposo
es de 12 inhalaciones por minuto, pero pueden variar según
el caballo.
- Lo más fácil es tomarlas mirándole
los costados al caballo desde detrás.
- La respiración debería ser regular cuando
el caballo inspira o expira.
Tomar
la temperatura
No intente hacerlo sin ayuda de alguien
con experiencia hasta que coja práctica.
La temperatura normal es de 38 °C, pero puede variar ligeramente
según el caballo.
- Lea el termómetro y sacúdalo hasta que el
mercurio esté por debajo de 37 °C.
- Engrase la bola con un poco de vaselina para insertarlo
con más facilidad por el recto.
- Póngase a un lado del caballo. Levante el maslo con
una mano e inserte dos terceras partes del termómetro
durante uno o dos minutos, dependiendo de las instrucciones
del termómetro. Agárrelo con firmeza
para que no pueda perderse en el recto.
- Saque el termómetro, suelte la cola y lea la temperatura.
- Limpie el termómetro con agua fría o templada
y desinféctelo.
Si la temperatura es de más de 39 °C,
indica que algo no va bien, y deberá consultar con
su veterinario.
Tomar
el pulso
El pulso normal en reposo es entre 36
y 42 pulsaciones por minuto.
El pulso en los potros y ponis tiende a ser algo más
rápido —hasta 45 por minuto.
- Averigüe el pulso con los dedos, pero no con el pulgar.
En éste hay una arteria que puede hacerle
confundir las pulsaciones.
- Los lugares más fáciles para tomar el pulso
son: bajo la parte superior de la mandíbula inferior,
presionando suavemente contra la superficie del hueso (es
el lugar más sencillo); la arteria
del carrillo del caballo, justo detrás del ojo; el
interior de las manos, a la altura de las rodillas,
donde la arteria pasa por encima del hueso.
- Tome las pulsaciones durante treinta segundos y multiplíquelas
por dos para averiguar cuántas hay
por minuto.
- A veces es difícil encontrar el pulso; es cuestión
de práctica.
EL
BOTIQUÍN
Los medicamentos, las curas y los vendajes
deben guardarse en un lugar seguro, seco y fresco, fuera del
alcance de los niños. El algodón, las gasas
y las vendas deben guardarse en bolsas de plástico
individuales para mantenerlos limpios y listos para usar.
CONTENIDO
ACONSEJADO
| Animalintex
o cataplasma impregnada |
|
| Polvos antisépticos |
Bote del grupo sulfamida |
| Aerosol antiséptico |
1 bote |
| Crema antiséptica |
1 bote o tubo |
| Vendas de crepé |
de dos tamaños |
| Loción de calamina |
1 botella |
| Algodón |
1 paquete |
| Sales magnésicas |
1 paquete |
| Algodón gasado |
1 rollo grande |
| Gasas |
1 paquete pequeño |
| Agua oxigenada (20
%vol.) |
1 botella |
| Caolín para
cataplasmas |
500 g |
| Sal |
1 tarro |
| Tijeras |
Sin punta |
| Brea vegetal |
1 bote |
| Alcohol |
1 botella |
| Esparadrapo |
1 rollo |
| Povidona yodada (Betadine) |
1 botella |
| Termómetro |
De uso veterinario |
| Vapores |
1 bote |
| Vaselina |
1 bote |
| Olmo escocés
(aceite) |
1 botella |
| |
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BOTIQUÍN DE VIAJE
| Polvos
antisépticos |
Cataplasma
o Animalintex |
| Algodón gasado |
Vendas |
| Tijeras sin punta |
Esparadrapo |
| Algodón |
Gasas |
| Povidona yodada (Betadine) |
|
CUIDADOS
GENERALES DEL CABALLO ENFERMO Se debe intentar que el caballo enfermo,
cojo o lesionado esté lo más cómodo posible.
Si hay riesgo de contagio, deberá separarlo de los
demás compañeros si es posible, sin que los
pierda de vista.
El caballo es un animal de costumbres. Si no hay riesgo de
contagio, es mejor dejarlo en su box. La familiaridad y los
cuidados y atenciones especiales le harán sentirse
más cómodo.
Al mismo tiempo, no alborote demasiado. Es muy bueno sacar
al caballo a pastar de la mano unos minutos, a no ser que
deba permanecer en el box.
Ante todo, que esté caliente, con una manta si hace
falta, y con las extremidades vendadas. Las vendas deberán
cambiarse dos veces al día. Frótele las manos
y los pies cuando le quite las vendas para estimularle la
circulación, especialmente si no puede salir de su
box.
Si el caballo está cojo, es probable que descanse la
extremidad lesionada, por lo que debería vendarle la
extremidad opuesta. Ello le ayudará a soportar el peso
sin que se inflame.
Si
tiene fiebre(puede estar sudando o temblando), ponga
una manta de malla debajo de otra para que circule el aire.
Las mantas deberán ser calientes y ligeras.
Calentarle las orejas. Si se deja tocar las orejas, caliénteselas
cogiéndolas desde la nuca y dejándolas pasar
por entre las manos; es muy reconfortante, además de
que ayuda a calentarlo. Repítalo una y otra vez hasta
que las orejas estén calientes y secas.
Si
hay que curar una herida, siga concienzudamente las instrucciones del veterinario. Si
no le ha consultado, siga las instrucciones facilitadas en Heridas y su tratamiento.
Lo más importante es
la higiene, pero no manipule demasiado en la herida o la compresa
porque impedirá su cicatrización. Lávese
las manos antes y después de curar la herida.
Mantenga la compresa lo más limpia posible y queme
o disponga adecuadamente de las usadas.
Si
el caballo se muerde el vendaje, aplíquele alguno de los productos especiales (o incluso
mostaza) que ayudan a evitarlo a una venda vieja o un calcetín
colocado sobre el vendaje. Si esto no resulta, pida consejo
acerca de la utilización de un collar de palos.
Cepillado. Si el caballo tiene fiebre, el cepillado debe ser mínimo
o no realizarse. Si está estabulado y lleva mantas,
puede ser suficiente frotarlo con un trapo húmedo.
Otra alternativa es cepillarlo doblando las mantas sin quitárselas.
Algunos caballos aprecian el cepillado especialmente de las
crines y la cola.
Para refrescar al caballo limpíele
los ojos, los ollares y el maslo con una esponja húmeda.
Limpíele los cascos regularmente.
Agua.Es muy importante que tenga suficiente
agua fresca; el caballo no beberá el agua si está
sucia o caliente, así que cambíela varias veces
al día.
Cama
y ventilación. Hay que mantener el box limpio, seco y cómodo, con
suficiente cama para animar al caballo a tumbarse. Saque el
estiércol regularmente. Si el caballo está cojo,
debe tener suficiente cama sin que le impida moverse.
Debe haber suficiente aire fresco
pero sin corrientes; la ventilación debe ser apropiada.
Si hace frío es mejor poner más mantas para
mantener al caballo caliente que cerrarle la mitad
superior de la puerta.
Aliviar
el aburrimiento. El aburrimiento puede ser un problema cuando el caballo, encontrándose
bien, tenga que permanecer en el box por alguna lesión.
Es posible que adquiera algún vicio de cuadra. Lo que
se indica a continuación puede ayudar a tenerlo entretenido:
- Darle pequeñas cantidades de heno a intervalos regulares.
- Sacarlo a pasear de la mano dos veces al día si el
veterinario lo aconseja.
- Cortar pasto verde para dárselo en el box. Incluso
si no hay hierba larga para cortar, apreciará que se
le dé un poco de hierba arrancada con la mano.
- No se olvide del caballo sólo porque no está
trabajando.
- Tenga en cuenta que le gustará tener algo con que
entretenerse, como música o un «juguete».
Atarlo.
Si hay que evitar que el caballo se tumbe, póngale
la cabezada de cuadra y átelo bastante corto (unos
60 cm de longitud) a la altura de su cabeza.
Aislamiento. Si se lleva a cabo con eficiencia puede evitar el contagio
de enfermedades infecciosas.
Cambie al caballo a un box alejado, pero no necesariamente
fuera de la vista de los otros caballos. Guarde cerca suficiente
forraje, herramientas para la limpieza del box, cubos, equipo
de limpieza y demás impedimenta para utilizarlo solamente
con el caballo infectado.
Lo ideal es que la persona que cuida al caballo no entre en
contacto con los demás. Si esto no es posible, hay
que tomar las precauciones debidas, como tener un mono y unas
botas
de goma para ponerse cuando se trate al caballo, y lavarse
las manos con frecuencia. Ello reducirá el riesgo de
contagios. Si cuida a más de un caballo, asegúrese
de que el enfermo es el
último que atiende.
Desinfección
de las cuadras y el equipo. Cuando un caballo enfermo haya utilizado una cuadra o un equipo,
vale la pena desinfectarlos a fondo. Existen unos desinfectantes
agrícolas para este fin. Utilícelos exactamente
como indica el fabricante.
• Saque y queme toda la cama, el heno y las piedras
de sal.
• Lave a presión y desinfecte a fondo el interior.
• Pinte con creosota la madera sin barnizar.
• Desinfecte todos los utensilios, el equipo de limpieza
y las redes de heno. Los cubos y comederos lávelos
con una solución salina muy concentrada, con agua hirviendo,
para no dejar en ellos olor a desinfectante.
• Desinfecte a fondo y con cuidado el cuero que haya
estado en contacto con el caballo enfermo, aplicándole
después jaboncillo y aceite.
• Lave y desinfecte las mantas. Los detergentes normalmente
matan los gérmenes.
DIETA
DEL CABALLO ENFERMO Cuando tenga que permanecer en el box,
el caballo necesitará una dieta suave, ligeramente
laxante para que mantenga su sistema digestivo activo, pero
no tanto que le cause diarrea. La
dieta dependerá de si está lesionado o enfermo.
Su veterinario le aconsejará.
El hecho de que el caballo no
tenga apetito siempre preocupa al propietario, pero la naturaleza
es sabia. Habrá que animarle a comer a medida que vaya
mejorando y tenga más apetito. Mientras tanto, asegúrese
de que tenga tanto heno como quiera comer, pero ofrézcaselo
en pequeñas cantidades varias veces al día.
Ocúpese de que tenga
siempre agua fresca, y una piedra de sal. Nunca deje en
el box el pienso o heno que no quiera tomar el caballo.
Cuando empiece a trabajar, vuelva gradualmente a su dieta
normal a medida que aumenta el trabajo.
Alimentos
adecuados El heno y la hierba son la base de la
dieta del caballo. Si no puede salir a pastar de la mano,
corte para él hierba fresca, muy larga, pero sólo
la cantidad que vaya a darle en ese momento,
ya que debe comerla fresca. La hierba fermenta si se deja
amontonada en el suelo o en el comedero, y si se la come en
ese estado puede provocarle un cólico. La hierba
cortada con corta césped es peligrosa e incluso venenosa, porque puede estar fertilizada y tratada contra las malas
hierbas. En cualquier caso, no debe darse porque fermenta
rápidamente y su consistencia anima al caballo a comerla
demasiado aprisa, y como resultado puede padecer un cólico.
La dieta puede contener pequeñas
cantidades de pulpa de remolacha con salvado, heno troceado,
de vez en cuando cebada hervida, zanahorias, manzanas u otros
alimentos suculentos.
Puede ser conveniente darle
un pienso de salvado caliente, especialmente si el caballo
está estreñido.
Lo principal es ofrecer al caballo
un pienso apetecible y de fácil digestión. Es
posible que sea necesario añadirle vitaminas y minerales.
Su veterinario le aconsejará al respecto y sobre las
cantidades que debe administrar.
Alimentos
inadecuados Los piensos concentrados —por
ejemplo, un pienso compuesto con elevado nivel proteínico,
avena, cebada partida o maíz en copos— pueden
provocar graves problemas dietéticos, e incluso envenenarle
el sistema por exceso de proteína si el caballo no
hace suficiente ejercicio.
ADMINISTRACIÓN
DE MEDICAMENTOS Siga siempre las instrucciones del envase,
o pida consejo a algún experto.
Los siguientes métodos de administración de
medicamentos son los normales:
En
el pienso Es el sistema más sencillo, siempre
que tenga buen sabor y el caballo no esté tan enfermo
como para perder el apetito.
• Déle el pienso a la hora habitual.
• Humedezca el pienso y añada entonces el medicamento.
Mézclelo bien y déselo inmediatamente.
• Se puede disimular el sabor del medicamento añadiendo
un alimento tentador, como melaza, meladura, miel, azúcar,
etc. al pienso normal.
• Los antiparasitarios en polvo se pueden mezclar con
el pienso, aunque mucha gente prefiere administrarles los
que vienen en forma de pasta con una jeringa en
la lengua.
En
el agua Este método sólo sirve
si el medicamento tiene buen sabor y se disuelve en agua,
y si el caballo lo bebe. No es el método apropiado
si se utilizan bebederos automáticos.
En
la lenguaNo es tan
fácil ni eficaz como parece. No lo intente sin ayuda
hasta tener suficiente práctica.
- Mezcle el medicamento con melaza u otro alimento preferido
por el caballo, hasta formar una pasta espesa.
- Desate al caballo; sáquele y sujétele la lengua
por un lado.
- Unte la pasta en la parte superior de la lengua o en los
molares con una cuchara de madera o una espátula suave.
Administración
del antiparasitario con jeringa - Desate al caballo.
- Introdúzcale la jeringa con suavidad en la boca por
un lado.
- Empuje la pasta hacia la parte posterior de la lengua.
- Saque la jeringa y levante la cabeza del caballo para que
la nariz esté más alta que la garganta, hasta
que se trague la pasta.
El
jarabe para la tos puede darse fácilmente siguiendo uno de estos métodos:
- Algunos caballos lo lamerán de una cuchara grande.
- Untando un trapo o una gasa y metiéndolo dentro de
la boca del caballo como si fuera una embocadura, atando los
finales a la cabezada de cuadra y dejándolo hasta que
se absorba o inhale.
- Untando la embocadura del caballo y dejándola en
la boca hasta que se disuelva.
- Si estos métodos no funcionan, pida consejo al veterinario
o a alguien experto.
TRABAJAR
EL CABALLO ENFERMO En casos graves de enfermedad, siga
el consejo de su veterinario. En los casos leves utilice su
sentido común.
Cuando un caballo ha pasado
algún tiempo en el box, habrá que ir aumentando
el nivel de trabajo gradualmente. Al principio puede que el
caballo se excite demasiado y sea difícil
controlarlo. Es posible que necesite sacarlo con una cabezada
de dar cuerda y una cuerda larga, o con una cabezada de filete.
Empiece con unos diez minutos de la mano el primer día,
y vaya aumentando el tiempo de trabajo por igual cada día,
ya sea de la mano o montado.
Soltarlo
El peligro está en que, seguramente,
lo primero que hará el caballo es salir galopando como
loco —lo último que le conviene si es que ha
tenido alguna cojera.
Si no sabe cómo actuar,
pida consejo a algún experto. Lo que mencionamos a
continuación puede servirle como guía:
• Suéltelo cuando tenga hambre y quiera comer
hierba.
• Suéltelo en un prado pequeño, aislado
y en un día tranquilo, preferentemente con un compañero
también tranquilo.
• La primera vez que lo suelte después de haber
estado enfermo, no lo deje más de una hora.
• En algunos casos su veterinario podrá administrarle
un tranquilizante.
TRATAMIENTO
PARA EL CABALLO EN LIBERTAD
Las
heridas pueden tratarse en el prado, pero, si están
abiertas, habrá que protegerlas de las moscas. Utilice
una crema o un aerosol antiséptico con antimoscas.
- También pueden curarse las cojeras leves en el prado,
a no ser que el veterinario le prohíba hacer ejercicio.
- Habrá que estabular al caballo si precisa un tratamiento
con vendajes o cataplasmas.
- Si el caballo tiene fiebre habrá que estabularlo.
- No se olvide de visitar al caballo varias veces al día
mientras esté enfermo.
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