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¿Qué
es la Equinoterapia?
Es una forma de trabajo complementaria, que utiliza al caballo
para la recuperación de las personas con capacidades diferentes
buscando su mejor calidad de vida y su integración en la
sociedad.
Se divide en tres áreas:
- hipoterapia,
- monta terapéutica y
- equitación como deporte para personas con capacidades
diferentes.
¿Qué es la Hipoterapia?
Es la monta terapéutica; una actividad rehabilitadora,
reconocida en todo el mundo. Disciplina utilizada para la rehabilitación
de pacientes con enfermedades neurodegenerativas y traumatológicas,
entre otras patologías, a través del paso cadencial
del caballo.
Es el poder curativo
del caballo.
Consiste en aprovechar
los movimientos tridimensionales del caballo para estimular los
músculos y articulaciones del paciente (el vaivén
hacia arriba, abajo, adelante, atrás y hacia los lados,
es un movimiento que resulta ser el único en el mundo animal,
semejante al del ser humano). Además, el contacto con el
caballo, aporta facetas terapéuticas a niveles cognitivos,
comunicativos y de personalidad.
La persona que permanece
montada sobre el caballo y sometido a ciertos estímulos
y ejercicios, debe adaptarse y reaccionar frente a los movimientos.
Este hace que se genere una notable mejoría en el tono
muscular, de deambulación y coordinación.
Gracias a un delicado
tratamiento kinesiológico, descubren la excelente herramienta
que puede llegar a ser el caballo, tanto para la rehabilitación
de discapacitados físicos y psíquicos.
La Hipoterapia puede
ser pasiva o activa.
En el primer caso es cuando trabajamos con una patología
muy severa (pos-coma, paralisis cerebral severa, esclerosis múltiple
avanzada, accidentes cerebro vascular severos) entonces no contamos
con respuesta evidente de parte del alumno-paciente. Esto no quiere
decir que el mismo no sienta los impulsos y estímulos que
el caballo le transmite en su marcha al paso. En esta forma de
trabajo el instructor tendrá que contar con estrategias
para que el jinete pueda aprovechar al máximo los beneficios
de la monta, por ejemplo podrá comenzar montando en posición
prono en sentido transversal al lomo de caballo (ampliando así
la base de sustentación) por un recorrido de 100 metros
durante los cuales el instructor deberá hacer ejercicios
conducidos con su alumno, por ejemplo levantándole las
manos buscando la intención de la contracción dorso-lumbar
y su consecuente relajación, luego cambiar de posición
siempre y cuando el paciente-alumno no tenga sub-luxación
de cadera, para ponerlo en la posición a horcajadas mirando
hacia delante, para esta maniobra una persona va a sostener la
cadera y abrir muy lentamente una pierna, el alumno se quedará
recostado sobre la cruz del caballo, otra persona monta atrás
(es importante el equipo a utilizar ya que el mismo tendrá
que dar la posibilidad de ubicar al paciente-alumno en el centro
de equilibrio del caballo y el instructor por detrás del
mismo) y con sus palmas tomándolo del pecho lo endereza,
en esta posición podremos hacer ejercicios conducidos de
abducción aducción de brazos, extensión hacia
arriba de brazos, flexión y extensión de tronco
sin perder nunca el ritmo y la cadencia de la marcha del caballo.
Se pude ir combinado ejercicios a favor y en contra de la fuerza
de gravedad y utilizar elementos pedagógicos ecuestre o
no, que ayuden a estimular la parte sensorial.
Un
poco de historia.
Esta terapia, se emplea de forma sistemática desde los
años 50 - 60, aunque sus ventajas se conocen desde tiempos
muy antiguos. Los antiguos griegos, entre ellos Hipócrates,
aconsejaban la práctica de la equitación para mejorar
el estado anímico de las personas con enfermedades incurables
y más tarde, en el siglo XVII, algunos médicos recomendaban
montar diariamente a caballo para combatir la gota.
Del griego "Hippos"
(caballo), la hipoterapia, es una alternativa terapéutica
que aprovecha los movimientos del caballo para tratar diferentes
tipos de afecciones.
Es un tratamiento que
usa el movimiento multidimensional del caballo.
Es un entrenamiento
especial físico, que se puede usar terapéuticamente
como tratamiento médico, para pacientes con disfunciones
de movimiento y otras enfermedades.
Históricamente,
los beneficios terapéuticos del caballo, fueron ya reconocidos
hacia el años 460 a.c. Hipócrates, ya hablaba del
saludable ritmo del caballo y a lo largo de la historia, podemos
encontrar muchas referencias a los beneficios físicos y
emocionales de la equitación desde el año 1.600.
La hipoterapia clásica
en Europa, refleja el modelo alemán muy extendido desde
1.960, donde es fundamentalmente, el movimiento del caballo y
la respuesta del paciente, lo que constituye el tratamiento.
Por su naturalidad,
la equitación terapéutica, influye a la persona
en su totalidad y el efecto en todo el cuerpo, puede ser profundo.
Por tanto, una progresión natural fue desarrollándose
por todo el mundo, en la aplicación del caballo médicamente.
Una terapia ocupacional
con un caballo adecuado, requiere de una consulta para establecer
el programa, dirigir específicamente las sesiones a las
áreas de planificación motora e integración
sensorial del paciente. El caballo, se selecciona para los pacientes
cuidadosamente por sus movimientos y su comportamiento. El paciente,
en función de las indicaciones del terapeuta, puede adoptar
diferentes posturas en el caballo en diferentes sesiones.
Es la monta terapéutica;
una actividad rehabilitadora, reconocida en todo el mundo.
Es el poder curativo
del caballo.
Consiste en aprovechar
los movimientos tridimensionales del caballo para estimular los
músculos y articulaciones del paciente (el vaivén
hacia arriba, abajo, adelante, atrás y hacia los lados,
es un movimiento que resulta ser el único en el mundo animal,
semejante al del ser humano). Además, el contacto con el
caballo, aporta facetas terapéuticas a niveles cognitivos,
comunicativos y de personalidad.
La persona que permanece montada sobre
el caballo y sometido a ciertos estímulos y ejercicios,
debe adaptarse y reaccionar frente a los movimientos. Este hace
que se genere una notable mejoría en el tono muscular,
de deambulación y coordinación.
Gracias a un delicado
tratamiento kinesiológico, descubren la excelente herramienta
que puede llegar a ser el caballo, tanto para la rehabilitación
de discapacitados físicos y psíquicos.
Esta terapia, se emplea
de forma sistemática desde los años 50 - 60, aunque
sus ventajas se conocen desde tiempos muy antiguos. Los antiguos
griegos, entre ellos Hipócrates, aconsejaban la práctica
de la equitación para mejorar el estado anímico
de las personas con enfermedades incurables y más tarde,
en el siglo XVII, algunos médicos recomendaban montar diariamente
a caballo para combatir la gota.
Del griego "Hippos"
(caballo), la hipoterapia, es una alternativa terapéutica
que aprovecha los movimientos del caballo para tratar diferentes
tipos de afecciones.
Es un tratamiento que
usa el movimiento multidimensional del caballo.
Es un entrenamiento
especial físico, que se puede usar terapéuticamente
como tratamiento médico, para pacientes con disfunciones
de movimiento y otras enfermedades.
Históricamente,
los beneficios terapéuticos del caballo, fueron ya reconocidos
hacia el años 460 a.c. Hipócrates, ya hablaba del
saludable ritmo del caballo y a lo largo de la historia, podemos
encontrar muchas referencias a los beneficios físicos y
emocionales de la equitación desde el año 1.600.
La hipoterapia clásica
en Europa, refleja el modelo alemán muy extendido desde
1.960, donde es fundamentalmente, el movimiento del caballo y
la respuesta del paciente, lo que constituye el tratamiento.
Por su naturalidad,
la equitación terapéutica, influye a la persona
en su totalidad y el efecto en todo el cuerpo, puede ser profundo.
Por tanto, una progresión natural fue desarrollándose
por todo el mundo, en la aplicación del caballo médicamente.
Una terapia ocupacional
con un caballo adecuado, requiere de una consulta para establecer
el programa, dirigir específicamente las sesiones a las
áreas de planificación motora e integración
sensorial del paciente. El caballo, se selecciona para los pacientes
cuidadosamente por sus movimientos y su comportamiento. El paciente,
en función de las indicaciones del terapeuta, puede adoptar
diferentes posturas en el caballo en diferentes sesiones.
Beneficios
del Caballo.
El paseo a caballo, provee
una entrada sensorial a través del movimiento variable,
rítmico y repetitivo. La respuesta del movimiento resultante
en el paciente, es semejante a los movimientos humanos de la pelvis
cuando anda. La variabilidad de la marcha del caballo, posibilita
terapéuticamente graduar el grado de sensaciones que recibe
el paciente. Éstos, responden entusiásticamente
a esta experiencia de aprendizaje divertida, en un medio natural.
Físicamente,
la hipoterapia puede mejorar el equilibrio y la movilidad, aunque
también puede afectar positivamente a las funciones de
comunicación y de comportamiento para pacientes de todas
las edades.
De la hipoterapia,
pueden sacar provecho personas con:
- parálisis
cerebral (bajo la forma de parapesia espástica moderada)
- esclerosis múltiple
- autismo
- retraso mental
- síndrome de down (con compromiso neurológico)
- espina bífida
- traumas cerebrales
- distrofia muscular
- conductas caracteriales
- ciegos
- enfermedades neurodegenerativas
- enfermedades traumatológicas
- anorexia
- bulimia
- afecciones crónicas
- minusvalías de todo tipo (tanto físicas como
psíquicas)
- problemas de comportamiento
- incapacidad intelectual
- discapacidad física
- discapacidad sensorial
- enfermedades mentales
- diversas inadaptaciones sociales (toxicómanos, delincuentes
.....)
- parapesia espástica
- severa encefalopatía con cuadriplegia espástica,
pérdida del lenguaje y grave compromiso neurológico
en
todas las áreas (pos coma)
- cuadriplegia espástica con grave compromiso neurológico
en todas las áreas (pos coma)
- y otras muchas afecciones invalidantes |
En función del
tipo y grado de discapacidad, los proyectos pueden ser individuales,
en los que se trabaja con una sola persona, o colectivos, trabajando
con varios alumnos con el mismo o distinto tipo de discapacidad.
Es un tratamiento alternativo y a la vez
complementario a los utilizados habitualmente.
Se considera que ésta terapia, es capaz de conseguir nuevos
estímulos complementarios a los logrados con tratamientos
tradicionales. (Un caballo al paso, transmite al jinete 110 impulsos
por minuto, en una serie de oscilaciones tridimensionales como
son avance y retroceso, elevación y descenso, desplazamiento
y rotación).
El jinete recibe a través del dorso del caballo, un masaje
producido por las vibraciones generadas por el movimiento cadencial
del animal, que recorren desde el coxis hasta la coronilla, pasando
por la columna vertebral y con esto incita al movimiento activo
del jinete, le provoca acción muscular y le despierta los
reflejos.
Resumiendo: estimula el desenvolvimiento
neuropsicomotor, la adaptación afectiva del individuo al
medio y una adecuación a una mejor calidad de vida y mayor
grado de autosuficiencia, aumentando su confianza y estimulando
el lenguaje para el desenvolvimiento del habla, la comunicación
y la sociabilización.
Niños autistas que jamás han abrazado a su madre, son capaces de abrazar
a un caballo.
Existe el caso de un niño hiperactivo
que empezó cepillando al caballo, a acariciarlo y dio una
pequeña vuelta montado en él, muy corta; a partir
de ese momento, su madre no se lo pensó dos veces y lo
llevaba cada semana, ya que el cambio en el niño fue radical.
Cambió la actitud del niño, estaba mucho más
tranquilo y relajado, incluso se lo notaron en el colegio.
También contaban el caso de un niño
y una niña con P.C. (Parálisis Cerebral); los dos
eran muy competitivos y con cierta actividad física. Él
montaba en bicicleta y ella competía en carreras con silla
de ruedas. La terapia consistía en ejercicios de calentamiento,
monta a caballo, ejercicios sobre el caballo, etc. El resultado
volvió a ser espectacular; en solo cuatro meses, ella que
no se levantaba de la silla de ruedas, se puso a caminar, siempre
cogida a alguien, en desplazamientos bastante largos. Psíquicamente
también cambiaron su actitud; según las familias,
los dos están mucho más participativos, contentos
y abiertos. La esperanza de volver a montar cada semana, les abre
un nuevo mundo, una esperanza por la vida.
Los niños autistas con los que se ha probado, desarrollan una relación con
el caballo que nunca han tenido con ninguna persona. Niños autistas que jamás habían abrazado a su madre, son capaces
de abrazar a un caballo; e incluso de reír delante de un
caballo.
El principio por el que esta terapia funciona
con todas estas personas, puede ser porque hay algo en los caballos
que les hace percibir que ese niño es diferente; los caballos
lo saben y se comportan de un modo diferente a como lo harían
con una persona sin discapacidad. A veces, un caballo salta y
relincha nervioso hasta que se le acerca un niño disminuido;
en ese momento, se calma inmediatamente y se queda a la expectativa.
El caballo da movimiento y el movimiento
es vida; montando a caballo, se mueve todos los músculos
del cuerpo y a veces, mover un dedo de un pie que hacía
años que no movías, tiene importantes repercusiones
en el cerebro.
El caballo, es un gran igualador que permite
que los discapacitados puedan competir con sus semejantes sanos.
Se sabe, que el hecho físico de montar a caballo, rompe
con el aislamiento del enfermo y lo pone en igualdad de condiciones
con el jinete no disminuido.
Es por ello, que la actividad hípica,
facilita la superación del temor, mejora la confianza y
la capacidad de concentración y hace perder las tensiones
e inhibiciones físicas y emocionales.
Las primeras investigaciones para demostrar
el valor terapéutico de la equitación, se fijan
en 1.875. Este año, el neurólogo francés
CHASSAIGNAC descubrió que un caballo en acción,
mejoraba el equilibrio, el movimiento articular y el control muscular
de sus pacientes. Sus experiencias, le convencieron de que montar
a caballo, mejoraba el estado de ánimo y que era particularmente
beneficioso para los parapléjicos y pacientes con otros
trastornos neurológicos.
La opinión de
diversos psiquiatras es que el caballo, para niños que
viven en silla de ruedas, les permite mirar, por una vez en sus
vidas, desde por encima de sus semejantes, lo que estimula en
gran medida su autoestima.
Hipoterapia
en la Práctica.
El término hipoterapia,
se refiere a una forma pasiva de montar, en la que el paciente
se sienta sobre el caballo y es colocado en varias posiciones,
con lo que se acomoda al movimiento oscilante del animal.
Se ha demostrado el
éxito de la hipoterapia mediante radiografías y
electromiografías y el de la transferencia del movimiento
tambaleante del caballo al paciente, mediante películas
científicas.
Cuando se comienzan
las sesiones de hipoterapia, el primer paso es en que el paciente
realice su primer contacto con el caballo. Este paso, se da acercándose
al animal y teniendo un contacto físico con él,
acariciarlo, que el paciente sienta su tacto, su musculoso cuerpo
y la suavidad de su morro. Ofrecerle una golosina y tener un tiempo
de relación.
No se pide que el paciente
aprenda a montar, sino que, situado sobre el caballo y acompañado
por el fisioterapeuta, adopte varias posiciones que faciliten
la circulación sanguínea, mejoren el equilibrio
y el sentido espacial. A través de los movimientos del
caballo, se consigue reprogramar el cerebro del jinete, un paciente
que, sentado sobre la montura, realiza así un movimiento
pélvico muy similar al que efectúa una persona al
caminar.
Elvira sufre tetrapesia
espástica.Desde hace tiempo practica la equitación
con importantes adelantos fisiológicos.
(Fotografía sacada de la revista TODO CABALLO)
Realizado el primer
contacto, se sube al paciente sobre el caballo; se debe sentar
en la cruz prácticamente; ésta, es la zona más
alta de la columna del caballo, es dónde el cuello se une
con la espalda y en este punto, se reciben los movimientos de
los músculos anteriores y posteriores. Éstos movimientos,
son los que estimularán y ayudarán en la terapia
al paciente.
Cuando vamos subidos
a un caballo que marcha al paso, se asegura el ejercicio de la
pelvis y la espina dorsal, por lo que la hipoterapia se lleva
a cabo en la mayoría de los casos al paso y no al trote
o al galope. La sensación de ligereza de las piernas en
el balanceo rítmico del paso del caballo, es una experiencia
única para los pacientes que no pueden andar con normalidad.
No siempre el paciente se sentará sobre el caballo en la
postura tradicional, a horcajadas y mirando hacia la cabeza del
animal, algunas veces y dependiendo del tipo de estimulación
que se necesite, es posible que se tumbe sobre el lomo, que se
siente al revés (mirando hacia la grupa), e incluso que
adopte otras posturas.
En esta terapia, el
paciente no solo realiza un ejercicio pasivo a través del
caballo, sino que también hace ejercicios para relajarse,
estirarse y mejorar el equilibrio, los reflejos y la coordinación.
Otra modalidad es el volteo, que consiste en efectuar ejercicios
gimnásticos encima del caballo.
Es de gran valor para:
- corregir problemas
de conducta
- disminuir la ansiedad
- fomentar la confianza y la concentración
- mejorar la autoestima
- promocionar estímulos al sistema sensomotriz
- incrementar la interacción social y la amistad
- mejorar el autocontrol de las emociones
- potenciar el sentimiento de normalidad
- mejorar la autoconfianza
- mejorar la capacidad de atención
- trabajar la memoria
- mejorar y aumentar la comunicación gestual y oral
- aumentar el vocabulario
- construir frases correctamente
- mejorar la articulación de las palabras
- mejorar el equilibrio
- fortalecer la musculatura
- mejorar la coordinación, los reflejos y la planificación
motora
- mejora la capacidad de relajación de la musculatura
- reduce patrones de movimientos anormales
- mejora el estado físico en general
- ayuda a relacionarse con personas que no pertenecen al entorno
familiar o escolar
- ayuda a crear relaciones de amistad con compañeros
- desarrolla el respeto y el amor hacia los animales |
La cadencia rítmica
y constante del caballo al andar, proporciona una forma ideal
de trabajo y estimulación. La posibilidad de variar las
cadencias, aumentando o disminuyendo los ritmos del movimiento,
así como la variación de los aires del caballo (paso,
trote y galope), permiten una gran variedad de posibilidades de
estimulación.
Unos 110 movimientos diferentes transmite
el caballo al andar al jinete; no hay músculo ni zona corporal
al que no se transmita un estímulo.
Un aspecto muy importante de esta terapia,
es que el paciente asume los ejercicios como una diversión,
lejos de una mesa de tratamiento, del ambiente convencional de
fisioterapia y de cualquier máquina, mantiene al paciente
entretenido y atento a lo que sucede a su alrededor; los ejercicios
pasan a un segundo lugar para el paciente, mientras el sistema
nervioso central, está trabajando y se obtienen los resultados
y avances deseados.
Estas terapias, exigen un personal altamente
competente y especializado, además de caballos con un carácter
dócil que deben ser absolutamente seguros y muy obedientes.
Las sesiones, comienzan siendo de unos 15
o 20 minutos, de dos a tres veces por semana; a medida que el
paciente avanza, los tiempos normalmente, aumentan y se puede
llegar a sesiones de unos 50 o 60 minutos.
La hipoterapia produce que el movimiento
sea vida y lo es especialmente para los que van en silla de ruedas
o tienen dificultad para caminar. A estas personas, el caballo
les permite andar justo por donde no va una silla, por la montaña,
por los caminos y eso les permite contactar con la naturaleza.
Es importante conseguir una postura correcta,
ya que es la clave para conseguir unos resultados satisfactorios.
Una mal asiento originará o agravará nuevas lesiones.
La colocación centrada del la pelvis, es la base fundamental
de todos los ejercicios. Lo primero será la posición
de la pelvis y después el equilibrio, como consecuencia
de la colocación de la pelvis y el torso erguido. Cuando
la línea del paciente coincida con la del caballo, se obtendrá
una buena coordinación.
Distintos Centros
y sus Prácticas.
En los distintos centros que existen en el mundo dedicados a la
hipoterapia o equitación terapéutica, se emplean
diferentes procedimientos en la aplicación y formas de
enfocar esta forma de rehabilitación. Desde la hipoterapia
clásica en Europa, que refleja el modelo alemán,
muy extendido desde 1.960, donde es fundamentalmente el movimiento
del caballo y la respuesta del paciente, lo que constituye el
tratamiento.
Hay hípicas
adaptadas en Francia, Italia, Suiza, Suecia, Alemania, Inglaterra,
Irlanda ...... esto empezó en los países nórdicos,
exactamente en Dinamarca, donde la joven Lisa Hartel (chica muy
deportista) enfermó de poliomielitis durante el mes anterior
a los Juegos Olímpicos de Helsinki. En ese momento, su
fisioterapeuta, la Sra. Bodiquer, acometió la rehabilitación
de su paciente mediante la equitación. Obtuvo la medalla
de plata en las pruebas de doma de dichas olimpiadas; ella no
sospechaba que iba a suscitar tanto interés por las actividades
ecuestres a favor de las personas discapacitadas o con problemas
de adaptación social. El resultado obtenido en Helsinki,
no fue fortuito, puesto que Lise, obtuvo el mismo título
unos años después en Tokio.
Aquí es donde
se vio que al caballo se pueden hacer "milagros" que
en un gimnasio son imposibles.
Son muchos los centros
de Equitación Terapéutica que hay en países
como Francia e Inglaterra. En España, se está empezando
a desarrollar esta técnica, aunque existen pocos profesionales
que la sepan aplicar.
La Fundación
Caballo Amigo (Villanueva de la Cañada, Madrid), presidida
por Mercedes Jiménez, organiza a través de un convenio
con la Universidad Complutense, el único curso de Equitación
Terapéutica que se imparte en España, con formación
práctica y teórica, de dos años de duración.
La profesora Jiménez,
asegura que utilizando el caballo como herramienta terapéutica,
se consiguen resultados muy positivos. Con un tratamiento adecuado,
se puede mejorar la calidad de vida de los discapacitados, pero
la gente debe tener presente que no se pueden realizar milagros.
La Asociación
Andaluza de Equitación Terapéutica El Caballo Ayuda,
ha formado ya en Sevilla, Cádiz y Huelva a más de
cien alumnos discapacitados en los oficios de Mozo de Cuadra,
Guarnicionaría, Ayudantes de Enganches y Yeguadas.
Estos cursos se incluyen en el Proyecto Horizón, financiado
por el Fondo Social Europeo, la Consejería de Trabajo e
Industria de la Junta de Andalucía, ANCCE y la propia Asociación.
Además de formarles,
se pretende integrar a estos jóvenes aprendices en el mundo
laboral relacionado con el caballo y, para ello, la Asociación
dispone de ayudas económicas para todos aquellos talleres
de guarnicionería, picaderos, clubs hípicos o yeguadas,
que deseen contratar a estos alumnos.
Por otro lado, la Asociación
está trabajando también en un borrador que permitirá
la homologación de los centros que quieran incorporar la
Equitación Terapéutica entre sus actividades.
También la Escuela
Universitaria Gimbernat, tiene prevista la puesta en marcha de
una serie de cursos de Rehabilitación Ecuestre, dirigidos
a fisioterapeutas ocasionales y médicos.
El primero de estos cursos se llevará a cabo en noviembre;
el programa cuenta con un total de 180 horas lectivas, que se
distribuirán en asignaturas teóricas, algunas centradas
en aspectos específicos del caballo, como la anatomía,
fisiología, biomecánica, comportamiento, alimentación,
e Historia del Caballo y otras propias del estudio de las enfermedades
humanas que pueden beneficiarse con la práctica de la equitación.
Lo importante de esta
terapia, es que el paciente, actúa pasivamente en respuesta
al movimiento del caballo que le influencia; el terapeuta debe
analizar la respuesta del paciente y ajustar la manera en la que
debe moverse el caballo. Sin embargo, otros efectos tienen lugar
en la respiración, conocimiento y habla.
Por ejemplo, si el
tratamiento pretende como meta, fortalecer los músculos
del tronco y afecta positivamente la postura del paciente, la
respiración y el habla mejoran debido al aumento de la
fuerza en el tronco. Éstos cambios ocurren sin haberlos
buscado, esto es la belleza del caballo.
En EE.UU. y otros países
americanos, se añaden elementos lúdicos y se organizan
pequeñas exhibiciones de habilidades adquiridas en los
tratamientos.
La hipoterapia, también
se conoce como "reeducación por medio de la equitación".
Es la colaboración de profesionales de la reeducación
y la rehabilitación médica, con profesionales del
mundo ecuestre, para desarrollar un programa de trabajo que utiliza
el caballo y el deporte ecuestre como medio de tratamiento y rehabilitación
de trastornos psicomotrices.
Funcionamiento
de la Hipoterapia.
Básicamente, la hipoterapia
consiste en que personas afectadas por enfermedades o trastornos
crónicos, monten a caballo. Esto hace que el paciente reciba
un estímulo físico en todo su cuerpo, haciendo que
zonas que jamás han sido estimuladas físicamente,
reciban estímulos, lo cual puede causar efectos increíbles.
Para poder montar en
el caballo, cualquier paciente debe seguir unos pasos en las primeras
sesiones y dependiendo del tipo de afección, se comenzará
realizando unos primeros contactos con el caballo desde abajo.
Conocer un poco al animal y entablar una cierta relación
de contacto.
Esto suele ser durante la primera o las primeras dos sesiones.
Se le debe explicar al paciente, en qué consiste su tratamiento,
qué es lo que tiene que hacer en el caballo y cuáles
son los riesgos que puede correr. Claro está, que en el
caso de niños, estas explicaciones deben ser inteligibles
para él.
Antes de montar por
primera vez, el paciente debe pasar una evaluación por
parte del personal sanitario del centro, el cual, valorará
el grado de afección en función de su exploración
y de la información médica que pueda o deba aportar
el paciente y establecerá:
- si el paciente
puede o no montar a caballo
- qué tipo de efectos secundarios podría tener
y por tanto, establecer un plan de prevención
- establecer un plan de trabajo (qué caballo debe montar
el paciente y el programa de trabajo que debe
realizarse sobre él). |
Antes de cada sesión,
el paciente deberá hacer un calentamiento en el gimnasio,
de manera que sus músculos y articulaciones estén
preparados para el ejercicio que tendrá sobre el caballo.
Este calentamiento, puede durar entre 15 y 20 minutos. Luego,
el paciente pasará al caballo, donde desarrollará
el programa previsto, asistido siempre por el monito de equitación
y los asistentes que estarán pendientes de él durante
la monta.
El tiempo de trabajo en el caballo es variable,
pero inicialmente, suele durar entre 15 y 30 minutos. Terminado
el trabajo sobre el caballo, el paciente pasará nuevamente
al gimnasio, donde durante unos 20 minutos, debe realizar un proceso
de relajación antes de salir del centro.
Gran parte de los pacientes que reciben tratamiento
con caballos, deben desplazarse en silla de ruedas, ya que padecen
problemas de movilidad que les impide andar. Esto no es un problema
para poder acceder al caballo, ya que en estos casos, como en
aquellos donde se emplean muletas, andadores u otro tipo de elementos
de ayuda, se emplea una rampa de acceso que eleva al paciente
a una altura adecuada, para que pueda montar en el caballo cómodamente,
con la ayuda de un auxiliar.
 |
Kim, sufre parálisis
cerebral, además de afecciones sensoriales (sordera, vista
y habla).No obstante, la ilusión de toda la semana es su
cita con el caballo, donde sus progresos son evidentes. En la
imagen, realizando un ejercicio de volteo. (Foto sacada de TODO
CABALLO).
El caballo siempre es conducido por un auxiliar;
solamente en los pacientes que tienen una considerable práctica
y demuestren que han adquirido un cierto nivel en la equitación,
se les permite montar en ausencia del auxiliar, aunque éste,
esté a unos metros observando.
Para montar sobre el caballo, se emplean
diferentes accesorios; unas simples sudaderas, sillas adaptadas
o almohadillas pueden servir. También se emplean cinchas
de volteo, que cuentan con unas asas donde el paciente puede sujetarse.
Una Guía
para Jóvenes Marginados
El caballo, está siendo también utilizado cada vez
más para reeducar a discapacitados sociales, jóvenes
marginados que encuentran en el caballo, un guía que en
ocasiones, les salva de un más que probable horizonte penal.
Los caballos quieren
incondicionalmente a niños y jóvenes y no les hacen
preguntas ni los confunden , señala Samuel Ross, que desde
1.947 dirige en EE.UU. la granja-escuela Green Chimneys, que utiliza
la equinoterapia, para tratar a muchachos con problemas emocionales
y de comportamiento. Hay muchos jóvenes que no están
contentos consigo mismos ni con los demás; a veces son
agresivos y se sienten tristes, pero en nuestra granja, han comprobado
que es difícil estar enfadado o decaído cuando se
monta a caballo .
Niños que no
saben sumar y que aprenden a montar a caballo enumerando las patas
de un caballo, muchachos peleados con el mundo y las letras que,
con tal de escribir el nombre de su caballo favorito, son capaces
de memorizar algo tan odioso como el abecedario y jóvenes
con algún episodio delictivo que dicen a un caballo el
primer te quiero de su vida.
Todo esto, ocurre en
la Asociación Sac Xiroi (Barcelona), que dirige el matrimonio
formado por Miquel Gallardo y Trinitat Barceló y que funciona
desde hace 13 años.
Su objetivo es aprovechar
la capacidad sanadora de los animales, especialmente el caballo,
para ayudar a adolescentes con problemas de adaptación
social a superar sus conflictos. El caballo, es un terapeuta
nato. Se adapta a la realidad del jinete que lo monta y le da
a cada uno lo que necesite; para estos chicos que tienen problemas
para adaptarse a la sociedad, poder dominar un caballo, les confirma
que también ellos podrán dominarse a sí mismos.
Son niños que nos aceptan la autoridad, pero cuando se
sientan en un caballo, necesitan escuchar al adulto, para así
poder ellos controlar al caballo, que, en un principio, por su
tamaño, les impone un enorme respeto. Además, subidos
a su grupa, pueden elevarse por encima de los problemas que les
agobian.
Los muchachos residentes
en la Asociación en Sac Xiroi, se ocupan y preocupan de
los caballos, les dan de comer, beber y procuran todo lo necesario
para que se sientan fuertes, sanos y dóciles.
Los caballos estimulan su participación y responsabilidad
y les hacen pensar que son importantes para otro ser vivo.
Estos chicos, han descubierto
en el centro, lo que significa querer a un ser vivo y han recuperado
la niñez, una etapa de sus vidas que habían perdido
en las calles.
Antes, el sueño
de sus vidas era comprarse una moto; ahora sólo quieren
tener un caballo.
Centros en los que se imparte esta
actividad y donde también podrá encontrar más
información sobre el tema.
FUNDACIÓN
CABALLO AMIGO - CLUB EL VIEJO ROBLE
C/. Lope de Vega, 36
28.014 Madrid (España)
fundacionca@yahoo.es
91.814.51.11
656. 650.443 - 659.714.375
Este es el centro recomendado
en España por varias federaciones ya que éstas conocen
de la existencia de varios centros donde imparten clases de Hipoterapia,
pero no hay constancia de la titulación y capacidad de
los profesores de los centros, con lo cual desde las federaciones
lo recomiendan; además lo imparte la
Sra. Jiménez Horwitz, experta en terapia para discapacitados
y a la vez, presidenta de la Fundación Caballo Amigo.
ÁNIMO
Apdo. 34
04638 Mojácar (Almería) (España)
Tel. 950. 478. 268 / 649. 406. 553
SAC SIROI
08732 Castellvi de la Marca (Barcelona) (España)
Asociación
de Zooterapia de Extremadura
Ctra. Nacional Cáceres - Mérida Km. 562
Finca El Pradillo, 1 - Apdo. 58
10.080 - Cáceres (España)
Teléfono móvil - 629.251.881
Fundación
Cordobesa de Equinoterapia (Argentina)
Con San Carlos 6.377
5.014 - Córdoba (Argentina)
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