| LOS SISTEMAS INTERNOS DEL CABALLO |
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EL
SISTEMA NERVIOSO
El sistema nervioso es muy complejo y controla
todas las acciones y funciones corporales del caballo. El sistema
esta interrelacionado igual que una red telefónica, con el
cerebro como centralita.
La combinación del cerebro y la médula espinal, que
pasa por el centro y por toda la longitud de la espina dorsal, se
conoce como sistema nervioso central. Desde aquí salen ramas
de fibras nerviosas que llegan a todas las partes del cuerpo, terminando
en células sensoriales nerviosas que recogen sensaciones,
o células nerviosas motoras que regulan el movimiento.
Los nervios sensoriales transmiten la información al cerebro,
que la almacena y/o la evalúa partiendo del instinto o la
experiencia. Se contesta con la orden necesaria, a través
de los
nervios motores, para que los músculos actúen apropiadamente.
Por ejemplo, si un caballo suelto en su prado se encuentra con que
empieza a llover, los nervios sensoriales registran la incomodidad,
el cerebro decide que debe dar la espalda al viento, y los nervios
motores ordenan que actúen los músculos apropiados.
Ello es una acción voluntaria; es decir, controlada por el
animal.
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Fig.
15.
Los sistemas sensoriales. |
Un acto reflejo es una acción
inmediata (por ejemplo, toser, o sacudirse una mosca) en la que
el mensaje pasa directamente te del nervio sensorial a la médula,
de ésta al nervio motor, y finalmente al músculo,
sin pasar por el cerebro.
Una acción automática está
fuera del control del animal; por ejemplo, el corazón se
contrae constantemente día y noche y las pupilas del ojo
se dilatan o se contraen en función de la luz.
Los
sistemas sensoriales (Fig.
15)
Los cinco sentidos son: la vista, el oído, el olfato, el
gusto y el tacto. Los ojos del caballo, al estar colocados a los
lados de su cabeza, le ofrecen un amplio campo de visión
que le permite ver por detrás y por delante. Los caballos
que lo hacen con mayor eficacia son los que tienen ojos grandes
situados a ambos lados de una frente ancha, pero todos los caballos
prefieren girar sus cabezas y enfocar con los dos ojos cualquier
objeto que necesiten evaluar con precisión (visión
bifocal).
El caballo tiene el sentido del oído muy
desarrollado. Girando sus orejas, puede distinguir la dirección
de la que proviene un sonido.
Su sentido del olfato también está
muy desarrollado. Aunque selecciona su alimento mediante el olor,
probará e identificará su textura antes de tragarlo.
También su sentido del tacto está
igualmente desarrollado.
Internamente indica sus necesidades corporales, como la sensación
de sed cuando necesita agua. Externamente es sensible al frío,
el calor, el tacto, la presión y el dolor. También
puede sentir lo que hace su cuerpo y cómo trabajan sus extremidades.
Puede sentir las vibraciones del terreno y tiene casi un sexto sentido,
ya que es ultrasensible a las condiciones que le rodean —como
la previsión del clima o la radioactividad— y ¡al
humor de su jinete! Sin embargo, su defensa natural le permite que
algunas zonas sensibles se endurezcan por abuso, de manera que sus
costados pueden insensibilizarse a causa de las patadas constantes
de los talones del jinete, y las barras de la boca, por un trato
duro o el empleo constante de embocaduras excesivamente rígidas.
EL
SISTEMA ENDOCRINO
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Fig.
16.
Las glándulas endocrinas |
El sistema nervioso proporciona
información al caballo y la posibilidad de reaccionar, pero
también influye en su comportamiento con la liberación
de hormonas. Las glándulas endocrinas son las que segregan
las hormonas, que van a la sangre y al sistema linfático.
(La palabra hormona proviene del griego hormón, que significa
«excitar» o «mover».)
Las hormonas influyen en el crecimiento, el envejecimiento,
el metabolismo (la actividad química del cuerpo), la inmunidad
natural y la actividad de los músculos involuntarios como
el corazón. También desempeñan un papel vital
en los sistemas reproductivos, tanto en las yeguas como en los sementales.
La localización de las glándulas
endocrinas, y la función principal que generalmente se les
atribuye, se muestran en la (fig. 16). El caballo no tiene un control voluntario de la liberación
de hormonas en el sistema.
EL SISTEMA
CIRCULATORIO
Todas las células vivas que forman el cuerpo del caballo
necesitan oxígeno, agua y nutrientes. Éstos los proporciona
la sangre, y se distribuyen a través del sistema circulatorio.
Además, las funciones del sistema circulatorio son:
* Mantener constante
la temperatura corporal, distribuyendo el calor por igual por todo
el cuerpo.
* Transportar hormonas
desde las glándulas endocrinas por el cuerpo.
* Transportar los
productos desperdiciados por el cuerpo para llevar dióxido
de carbono a los pulmones, urea a los ríñones y, en
menor grado, agua a los pulmones, que se libera cuando el caballo
espira.
* Transportar y distribuir
glóbulos blancos, que combaten enfermedades e infecciones,
a los lugares que lo requieran.
* Estimular la cicatrización
y restringir la pérdida de sangre en heridas mediante la
coagulación.
La sangre viaja por las venas y arterias (vasos sanguíneos)
y circula gracias a la acción bombeante del corazón.
EL CORAZÓN
El corazón se sitúa en la caja torácica (fig.17). Está formado por músculos cardíacos
que trabajan constantemente, y son de control involuntario. Tiene
su propia fuente de circulación sanguínea. Las contracciones
de los músculos cardíacos bombean la sangre por todo
el sistema circulatorio. Esta pulsación puede auscultarse
detrás del codo en el lado izquierdo.
Mientras el caballo está en reposo, las
pulsaciones por minuto deberían estar entre 35 y 45. Durante
trabajos de galope fuertes pueden aumentar hasta 200 pulsaciones
por minuto.
CIRCULACIÓN
Las arterias llevan
la sangre desde el corazón. Tienen las paredes más
gruesas que las venas para soportar la presión de la sangre
al ser bombeada. Si se corta una arteria, se puede ver cómo
la sangre sale al ritmo de los latidos del corazón (pulsaciones).
Las venas devuelven
la sangre al corazón. Si se corta una vena, la sangre fluye
de manera regular.
Generalmente, las arterias transportan la sangre
oxigenada, y las venas la desoxigenada; pero en el sistema pulmonar,
como explicamos más adelante, no se sigue esta regla.
La sangre. La composición
de la sangre se muestra en la (fig.
18).
La circulación se divide en dos partes (fig.19): el sistema pulmonar, que hace circular la sangre entre
el corazón y los pulmones, y el sistema arterio-venoso, que
hace que la sangre circule por el resto del cuerpo.
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Fig.
17.
El corazón. (a)Un diagrama simple. (b)Su posición en el cuerpo del caballo. (c) Un diagrama más detellado. |
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Fig.
18.
Diagrama que muestra la composición de la sangre. |
El
sistema pulmonar
• La sangre desoxigenada —sangre que no contiene oxígeno—
entra en la aurícula derecha del corazón a través
de la vena cava, la vena principal del cuerpo.
• Pasa a través de una válvula de un solo sentido
—la válvula tricúspide— al ventrículo
derecho.
• Desde el ventrículo derecho, la sangre es expulsada
del corazón a través de la arteria pulmonar hasta
los pulmones, donde se libera el dióxido de carbono y se
recoge el oxígeno. Este proceso se conoce como el intercambio
gaseoso (Véase
El sistema respiratorio).
• A continuación la sangre oxigenada sale de los pulmones
por la vena pulmonar, que la lleva a la aurícula izquierda
del corazón.
• En el corazón, la sangre pasa a través de
otra válvula de un solo sentido —la válvula
bicúspide— al ventrículo izquierdo.
Desde ahí la sangre oxigenada se bombea por todo el cuerpo
a través del sistema arteriovenoso.
El
sistema arterio-venoso
• Desde el ventrículo izquierdo, la sangre es expulsada
del corazón a través de la aorta —la arteria
principal del cuerpo.
• La aorta se ramifica y continúa haciéndolo
en arterias menores (arteriolas), terminando finalmente en una red
de diminutos capilares que llegan a todas las células vivas
del cuerpo.
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Fig.
19. El sistema circulatorio |
Las principales arterias
y venas se muestran en la (fig.
19).
• A través de las paredes intestinales se recogen los
nutrientes y el agua (se absorben en la sangre).
• A través de los capilares se proporciona agua, nutrientes
y oxígeno a las células. Desde las células,
la sangre absorbe las sustancias de desperdicio y las transporta
para eliminarlas.
• La sangre circula por el hígado. Éste es un
órgano grande, complicado e importante. Dos de sus principales
funciones son:
* Filtrar y purificar
la sangre de los intestinos antes de hacer la circular por el cuerpo.
Los desperdicios se extraen y se eliminan a través de los
ríñones.
* Actuar como almacén
de nutrientes sobrantes, que de otro modo serían expulsados.
Será capaz de liberarlos cuando sea necesario.
• La sangre desoxigenada vuelve al corazón a través
de una red de vénulas (venas pequeñas), venas mayores
y, por último, la vena principal —vena cava—,
a través de la cual vuelve a entrar en el corazón.
Y entonces vuelve a comenzar todo el proceso.
EL
SISTEMA LINFÁTICO
Este sistema actúa como auxiliar del sistema circulatorio (fig. 19).
La linfa es un fluido acuoso, casi incoloro, que
contiene principalmente glóbulos blancos, suero y grasas.
Proviene de la sangre y debe volver a ella.
Los vasos linfáticos son vasos
de finas paredes que transportan la linfa, siguiendo casi las mismas
rutas que los vasos sanguíneos. Sin embargo, mientras que
las arterias acaban siendo venas a través de las cuales regresa
la sangre al corazón, el sistema linfático termina
cuando la ramificación de sus vasos •cada vez más
pequeños— acaba en diminutos capilares. La linfa, que
transporta sustancias vitales, se transmite a las células
a través de los capilares y las paredes de los vasos linfáticos.
Los desperdicios se eliminan del mismo modo.
A diferencia del sistema circulatorio, en el que
la sangre es bombeada por el corazón, la linfa se mueve a
través del sistema linfático únicamente por
medio de presión, generada por
los tendones y los músculos cuando el caballo se mueve. Esta
es la razón por la que las extremidades inferiores y las
articulaciones del caballo estabulado se inflaman ligeramente algunas
mañanas antes de salir a trabajar. A diferencia de la inflamación
ocasionada por una lesión, en ésta queda marcada la
huella si presionamos con los dedos.
Las válvulas de un solo sentido, distribuidas
a intervalos por todo el sistema, aseguran que la linfa drene desde
la periferia hacia el corazón. Los ganglios linfáticos
(glándulas) filtran y comprueban el contenido de la linfa.
Las principales funciones del sistema son:
* Evitar una acumulación
de fluido, especialmente en la parte inferior de las extremidades,
donde la presión de los fluidos en los vasos sanguíneos
es mayor a causa de la gravedad. Los capilares absorben el fluido
sobrante de la sangre y a través de ellos pasa a los vasos
linfáticos. Esto se produce por osmosis —paso de un
líquido más fluido a uno más espeso (denso).
El fluido se transporta y se vuelve a depositar en la sangre (la
vena cava) cerca del corazón.
* Ayudar a combatir una infección, y reparar lesiones.
Los ganglios linfáticos (glándulas) reaccionan a la
infección produciendo linfocitos y los anticuerpos que serán
transportados a través de los sistemas circulatorio y linfático
a la zona infectada, donde filtrarán las sustancias tóxicas
y las bacterias. Los linfocitos y los anticuerpos combaten la infección.
Las células dañadas se dispersan a través del
sistema linfático. Cuando los ganglios linfáticos
están combatiendo una infección, aumentan de tamaño
y pueden palparse y a veces verse; por ejemplo, si un caballo tiene
influenza, los nodulos que hay a los lados de la garganta pueden
verse inflamados.
* Transportar
y proporcionar nutrientes a las células. El contenido de
grasas es especialmente importante, porque los diminutos capilares
del sistema circulatorio son demasiado pequeños para permitir
el transporte eficaz de grasas por la sangre.
* Eliminar las sustancias
de desperdicio, especialmente tejidos muertos o dañados.
EL
SISTEMA RESPIRATORIO
La función principal del sistema respiratorio es hacer pasar
el oxígeno que respira el caballo a la sangre (fig.
20). Un caballo sin oxígeno morirá en pocos minutos.
Las funciones principales del sistema son:
* Proporcionar oxígeno al cuerpo a través de
la sangre.
* Eliminar el dióxido
de carbono de la sangre.
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