| LOS SISTEMAS INTERNOS DEL CABALLO |
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* Ayudar a controlar la temperatura corporal.
El caballo inspira aire frío y espira aire más caliente.
* Eliminar el exceso
de agua cuando el caballo espira.
* Permitir que el
caballo utilice su olfato.
* Proporcionar un
medio de comunicación (ronquidos, relinchos y chillidos).
En la
cabeza y el cuello
El aire penetra en el sistema respiratorio cuando el caballo inspira
a través de los ollares; no puede respirar por la boca. El
aire sube por las cavidades nasales. Por el camino, se calienta
y filtra (se atrapa el polvo) mediante pelos microscópicos
(cilios) y la membrana mucosa que recubre las cavidades nasales.
En este proceso también colaboran los diminutos cornetes
nasales, que están cubiertos de membrana mucosa y que se
sitúan en las cavidades nasales.
El aire pasa por la faringe, la laringe, la nuez,
y baja por la tráquea. Esta está forrada de cilios
y membrana mucosa. Las partículas de polvo se atrapan en
las mucosidades y se expulsan, como flemas, a través de los
ollares, especialmente cuando el caballo tose.
En el pecho
La tráquea se divide en dos conductos llamados bronquios,
cada uno de los cuales entra en un pulmón.
Los
pulmones
Los pulmones son dos órganos grandes y elásticos.
Están cubiertos por una membrana suave y resbaladiza (la
pleura) que los protege de fricciones o lesiones durante el proceso
de expansión y contracción, que tiene lugar cuando
el caballo respira.
En el interior de los pulmones se encuentran los
bronquios, que se dividen en bronquiolos. Los bronquiolos siguen
subdividiéndose hasta ser muy pequeños, acabando finalmente
en millones de bolsitas de aire (alvéolos). Cuando el oxígeno
que inspira el caballo llega a los alvéolos, atraviesa sus
finas paredes (membranas semipermeables) y pasa a la sangre para
que pueda distribuirse por todo el cuerpo. Desde la sangre, las
materias de desperdicio, como el dióxido de carbono y el
exceso de agua, pasan a través de las membranas semipermeables
a los alvéolos para que sean expulsadas a través del
sistema respiratorio cuando el caballo espira. Este proceso de intercambio
entre los alvéolos y la sangre se conoce como intercambio
gaseoso (Véase
El sistema circulatorio).
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Fig.
20. Papel protector
que desempeña la caja torácica en el sistema respiratorio. |
La
caja torácica
El corazón y los pulmones están protegidos por delante
por el esternón, y a los lados por las costillas. Detrás
de los pulmo nes se encuentra el diafragma, una división
muscular que separa el corazón y los pulmones del estómago
y los intestinos (el pecho del abdomen).
El aire entra a través de los ollares y
baja a los pulmones mediante la expansión muscular de la
caja torácica y del diafragma —el caballo inspira.
Cuando el diafragma y la caja torácica se contraen, se expulsa
el aire —el caballo espira.
Cuando los pulmones necesitan más espacio
para expandirse y tomar mayor cantidad de aire, el diafragma se
adapta para aumentar el tamaño de la cavidad pulmonar. Esto
es necesario para que el caballo pueda actuar eficazmente a gran
velocidad.
Véase Reglas para una buena alimentación (5)
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Fig.21 Diafragma sencillo del sistema digestivo |
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Fig.
22 Sistemas digestivo y urinario |
EL
SISTEMA DIGESTIVO
La función del sistema digestivo es tomar el alimento y extraer
los nutrientes requeridos por el caballo (fígs. 21 y 22). Los desperdicios
y la materia sobrante se eliminan en forma de estiércol.
El caballo necesita de los nutrientes para:
* Mantenerse en buenas
condiciones físicas.
* Mantenerse caliente.
* Tener energía
para moverse.
* Crecer y desarrollar
su musculatura.
* Restaurar los tejidos
dañados —la cicatrización de heridas, etc.
Boca,
garganta y esófago
El sistema comienza con los belfos y la nariz, que, juntos, seleccionan
el alimento. Los incisivos arrancan la hierba y la lengua la empuja
hacia atrás, hacia los molares, donde se mastica y se mezcla
con saliva. Ésta es secretada por tres pares de glándulas
salivares: la parótida, que se encuentra en la base de las
orejas; la sublingual, situada bajo la lengua, y la mandibular,
en la parte posterior de la mandíbula. La función
de la saliva es calentar y humedecer el alimento, aunque también
tiene un contenido bajo de enzimas, que comienzan a descomponer
la materia ingerida para facilitar su digestión.
La lengua así forma una bola con el alimento
ya masticado y lo prepara para ser tragado.
Cuando el caballo comienza a tragar, el paladar
blando, que separa la cavidad nasal de la parte posterior de la
boca, se levanta e inicia un proceso que cierra el paso de la tráquea
a la garganta, y permite que la bola pase al esófago.
La bola que es empujada por unas contracciones
musculares como ondas llamadas peristálticas, puede verse
y palparse a medida que baja por el esófago. La peristalsia
continúa a través de todo el sistema digestivo. El
esófago atraviesa el tórax entre los pulmones y el
diafragma.
Estómago
El alimento, entonces, entra en el estómago a través
del cardias, que es un músculo anular. En circunstancias
normales, este músculo permitirá el paso del alimento
al estómago, pero impedirá que vuelva a salir. Ésta
es la razón por la que un caballo normalmente no puede vomitar.
El estómago puede contener con comodidad
alrededor de 2,27 kg de pienso concentrado de una vez, dependiendo
del tipo de alimento y su absorbencia. Es importante no proporcionar
más cantidad en cada pienso, porque si no, el sistema forzará
el alimento demasiado rápido para que la digestión
pueda ser eficaz.
Hay tres enzimas principales presentes en el estómago:
la pepsina, que descompone las proteínas para que sean más
digeribles; la reniña, la enzima que coagula la leche que
beben
los potros, y la lipasa, que descompone las grasas. Algo de alimento
se quedará en el estómago durante varias horas. A
través del esfínter pilórico pasan pequeñas
cantidades a la primera de las tres partes del intestino delgado,
el duodeno.
Intestino
delgado
En el duodeno está presente la bilis, que viene del hígado.
Su finalidad es emulsionar las grasas y los aceites y neutralizar
el efecto de los ácidos del estómago (hacer más
alcalino el medio).
También en el duodeno se encuentran la
insulina y otros jugos digestivos secretados por el páncreas
que ayudan en el proceso digestivo.
El yeyuno, que sigue al duodeno, es la parte más
larga del intestino delgado, y es el lugar donde se realiza la digestión
principal de las proteínas y los hidratos de carbono solubles,
incluyendo los azúcares. Las grasas también se absorben
en el yeyuno.
El final del intestino delgado es el íleon.
Aquí continúa el proceso digestivo y, en particular,
se absorben el calcio y otros minerales.
Intestino
grueso
El alimento pasa a través de la válvula iliocecal
al intestino grueso, que se divide en tres partes: la primera es
el ciego, equivalente al apéndice humano. El ciego actúa
como cámara de retención para la siguiente parte del
intestino grueso. Aquí continúa la absorción
de agua que tiene lugar a través de casi todo el sistema.
A continuación está el colon mayor.
La descomposición del alimento en el colon mayor puede durar
varios días; durante este tiempo puede llegar más
alimento. Ésta es la razón por la que abulta tanto,
y por la que un caballo que vive en libertad, en buen pasto, tiene
el vientre abultado.
La parte final del intestino grueso es el pequeño
colon. En él se absorberán los minerales y nutrientes
que queden.
A través de estas tres partes del intestino
grueso, las bacterias descomponen cualquier heno, hierba y demás
materia fibrosa que no haya sido digerida hasta entonces. Hay muchos
tipos —cada cual específica a cada tipo de alimento.
Las bacterias, o la flora intestinal, como también se llama,
se adecuará al tipo de alimento consumido. Es importante
realizar cualquier cambio en la dieta gradualmente para que la flora
intestinal tenga tiempo de adaptarse. Por ejemplo, los cambios de
heno deben hacerse durante un período de siete a diez días.
El recto
y el ano
Lo que queda es principalmente desperdicio fibroso que forma bolas
en el recto y que se expulsa como estiércol a través
del último músculo esfínter, el ano.
Durante el proceso digestivo, las paredes de los
intestinos delgado y grueso absorben los nutrientes, que pasan a
la sangre para que sean distribuidos por todo el cuerpo por el sistema
circulatorio.
EL
SISTEMA URINARIO
El sistema urinario es el medio por el cual se elimina el desperdicio
líquido del cuerpo.
El agua es esencial para la vida; aproximadamente
un 65 % del cuerpo de un caballo consiste en agua. Actúa
como medio en el que pueden disolverse las sustancias para que sean
transportadas por todo el cuerpo. Ninguno de los sistemas puede
funcionar correctamente si al caballo le falta agua.
El sistema urinario consiste en:
* Dos ríñones,
cada uno con un tubo llamado uréter que lo conecta con la
vejiga.
* La vejiga.
* Otro tubo (la uretra)
por el que pasa la orina al salir de la vejiga para ser expulsado.
Los dos ríñones actúan como
filtros y reguladores para extraer urea, otros productos de desperdicio
y agua sobrante de la sangre. El líquido pasa de cada riñon
a través del uréter a la vejiga, donde se acumula
hasta que el caballo orina. Cuando esto ocurre, la orina sale de
la vejiga a través de la uretra y se expulsa por el pene,
en el caballo, y por la vulva, en la yegua.
El sistema urinario del caballo macho se muestra en la figura
22.
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