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Cualquier
tipo de caballo o poni tanto si es de raza como cruzado, puede
ser domado y entrenado para la equitación Western, sin
embargo y al igual que en otras disciplinas hípicas se
prefieren unas razas o tipos de caballos en concreto debido a
su morfología, capacidad atlética o predisposición;
el caballo ideal para la monta Western se encuentra en las razas
Quarter Horse, Appaloosa y American Paint, considerándose
las dos últimas razas por el color de la capa a las cuales
se les ha mantenido la morfología y carácter de
la primera y, por lo tanto, las aptitudes son comunes a todas.
En Estados Unidos se han creado numerosos registros
de caballos según el color de la capa, pero aceptando diversas
morfologías por lo que tienen una división distinta
y concursos diferentes para cada tipo o raza. Así las asociaciones
para caballos Pinto, Palomino, Bayo (que incluye bayo, gateado,
gateado rubio y grulla) y Albino (que incluye blanco dominante
y crema a, b, c y d) incluyen los caballos de tipo, parentesco
o raza Quarter Horse.
El por qué estas razas se consideran
las mejores para la equitación Western, es que nacieron
y se desarrollaron juntas, es decir que siempre que se oiga la
palabra Quarter Horse inexorablemente irá unida a monta
Western y viceversa.
La historia del Quarter Horse
Los orígenes
de la raza Quarter Horse se remontan a la América colonial
durante la cual se corrían carreras de dos caballos en
la calle mayor de los pueblos. Caballos, que por otro lado, se
pasaban la semana tirando del arado o de la carreta.
Los
colonos de las Carolinas y de Virginia vieron grandes corredores
en los caballos que criaban los indios Chicasaw, que eran descendientes
puros de los caballos llevados por los españoles. Estos caballos
Chicasaw eran cruzados con los caballos traidos por los ingleses
ya en 1611. En 1752 John Randolph, de Virginia, un próspero
terrateniente, importó un nieto del famoso Godolphin Barb,
de nombre Janus. Cuando Janus fue cruzado con las yeguas que llevaban
sangre de los caballos Chicasaw, el resultado fue el prototipo del
Quarter Horse o Caballo de Cuarto de Milla.
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Sin decir que Janus fundó
la raza, se puede argumentar que le dio forma significativamente.
Janus estampó a su progenie con la velocidad sobre corta
distancia y con la habilidad de seguir pasando este carácter
a través de sucesivas generaciones.
Compactos de forma, fuerza y poder eran los carácteres asociados
a los hijos y progenie de Janus.
Cuando las carreras de larga distancia con purasangres
se pusieron de moda, los caballos "de poca alzada" hicieron
eco de una experiencia pionera. Aunque de corta alzada, eran caballos
rápidos, duros y sólidos; carácteres necesarios
y convenientes para la dura vida en la frontera. Podían llevar
a un hombre en su trabajo a lo largo de todo el día y de
toda la semana y, al mismo tiempo,
correr la carrera del domingo, así que el prototipo del Quarter
Horse se desplazó con los colonos hacia los espacios abiertos,
al centro-oeste, a Texas y hacia las grandes llanuras.
El ingrediente final para la fórmula genética
que produjo el Quarter Horse, se encontraba al oeste del río
Mississippi. Era el Mustang, caballo que pastaba libre y salvaje
por las praderas, descendiente de los berberiscos y árabes
introducidos en el Sudoeste americano por los españoles.
Estos caballos que habían convertido al Indio de las llanuras
en el guerrero montado más duro y resistente que había
visto el Mundo, añadieron la última e importante inyección
de vigor híbrido para completar la creación de un
caballo único para América: el Quarter Horse.
Durante años se mantuvo el tipo ideal del
Quarter Horse: el bull-dog (llamado así dada su musculosa
morfología), pero no fue hasta 1940 que se fundó la
Asociación Americana del Quarter Horse con el propósito
de recoger, anotar y preservar los pedigrees así como publicar
un stud-book y un registro.
Hoy en día el Quarter Horse es la raza
que cuenta con más caballos registrados que ninguna otra:
más de 3 millones de ejemplares.
La historia del Appaloosa
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Parece
ser que dos de los caballos que originalmente llevaron los españoles
a América, eran caballos con coloración Appaloosa,
aunque subsecuentes viajes trajeron más caballos moteados,
esto se convirtió en el núcleo de lo que crecería
hasta convertirse en la entera población de Appaloosas en
Estados Unidos.
En una lenta migración desde México,
los caballos hicieron su camino hasta la zona noroeste de Estados
Unidos alrededor de 1730. Entre estos caballos había unos
cuantos con la capa moteada que pronto recibirían su nuevo
nombre: Appaloosa.
La región de Palouse, donde el moderno
Appaloosa se desarrolló y de donde tomó su nombre,
se extiende a lo largo del Este del estado de Washington, el noroeste
de Oregón y Idaho. En esta región habitaban los indios
Nez Percé que criaban selectivamente este animal, no sólo
atendiendo a la belleza de su capa manchada sino también
a su disposición, resistencia y buen carácter y que
incluso los exploradores Lewis y Clark describieron en sus crónicas:
"los famosos caballos de bonita piel manchada que montaban
los indios Nez Percé y que sobrepasaban en todos los aspectos
a cualquier caballo que hubieran visto en los pastos de Virginia".
Sin embargo, en 1877, tras una larga y dura persecución
a los indios Nez Percé por parte de la caballería
de los Estados Unidos, éstos, diezmados por el frío,
el hambre y la miseria, se rindieron y la entera manada de Appaloosas
que estos indios habían criado con tanto esmero a lo largo
de los años, fue objeto de una deliberada aniquilación
por parte de la caballería bajo órdenes escritas que
mandaban matar cada caballo Appaloosa que se pudiera encontrar,
hasta que la raza se redujo a los pocos individuos que pudieron
escapar de los valles a lo alto de las montañas.
En el año 1937, 60 años después
de la masacre, tan sólo unos pocos ejemplares sobrevivían.
Un artículo aparecido en una revista que
contaba el éxodo de esta raza equina, inspiró a Claude
Thompson de Oregón a poner en marcha un plan para salvar
al Appaloosa de la total extinción. Desde entonces la Appaloosa
Horse Club se ha dedicado a promover esta raza y hoy en día
existen más de 500.000 ejemplares registrados.
Los cruces sucesivos con caballos de raza Quarter
Horse, han logrado producir un animal que reúne lo mejor
de ambas, consiguiendo así que la raza Appaloosa posea una
morfología, predisposición y carácter del Quarter
Horse y la bonita capa manchada del original Appaloosa.
Las capas del Appaloosa son innumerables pero
existen 6 patrones más o menos estandarizados: leopardo,
blanket, blanket con manchas, copo de nieve, mármol, escarchado
en la grupa.
Cualquiera de las capas puede producir las demás, pero con
frecuencia las capas son variables a lo largo de la vida del animal.
La historia del Paint Horse
Al igual que todas las razas y coloraciones, el Paint (pío)
tiene su origen en los caballos que llevaron los Conquistadores
españoles al Nuevo Mundo.
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Su historia es paralela a
la del Quarter Horse y Appaloosa, ya que de igual modo, en las manadas
de caballos salvajes que se formaron a partir de los caballos que
se escaparon, había píos que en Estados Unidos llaman
Paints. Estos caballos salvajes o Mustangs fueron en un principio
animales bellos y refinados pero, al mismo tiempo, duros y resistentes,
cualidades que les sirvieron para poder sobrevivir en las zonas
áridas de escasos pastos.
Los Mustangs píos (Paints) eran también
favoritos de los indios, aunque también lo fueron de los
vaqueros que necesitaban animales duros y fuertes para los trabajos
con el ganado vacuno.
Cuando en 1940 se fundó la Asociación
Americana del Quarter Horse, sólo se admitieron caballos
de capas sólidas en el registro por 10 que, los caballos
con capas pías, aunque fueran crop-outs (caballo pío
nacido del cruce de dos caballos de color
sólido), quedaban sin registrar, por lo que en 1962 se fundó
la American Paint Horse Association para registrar estos caballos
que sucesivamente se le ha ido infundiendo sangre Quarter Horse
para dar uniformidad a la raza, obteniendo así animales con
las éaracterísticas del Quarter Horse y las distintivas
capas pías.
La American Paint Horse Association reconoce dos
patrones básicos de la capa (aunque de hecho existen cinco,
se engloban generalmente en estas dos): el Tobiano y el
Overo. Estos dos patrones no se refieren al color sino al tipo y
localización de las manchas. En el tipo Tobiano las áreas
blancas comienzan en el lomo y se extienden hacia abajo, normalmente
en un patrón regular. La cabeza del Tobiano está coloreada
como si fuera un caballo de capa sólida, es decir si presenta
marcas blancas, generalmente son en forma de estrella, cordón,
etc... Normalmente las cuatro patas son blancas por lo menos hasta
las rodillas y corvejones.
El gen responsable del patrón Tobiano es
dominante, lo que significa que, para obtener un potro con esta
coloración, al menos uno de los progenitores debe poseer
el patrón Tobiano.
En el tipo Overo, las áreas blancas se originan
desde la parte inferior del caballo y se extienden hacia arriba,
presentando las manchas con bordes generalmente irregulares, el
lomo es coloreado desde la cruz a la cola.
La cabeza es normalmente blanca o careta o manchada
irregularmente. Las patas son casi siempre de color sólido
o con poco blanco.
El gen responsable del patrón Overo es
recesivo, esto es que para que un potro nazca con el patrón
Overo tiene que haber recibido de cada uno de sus progenitores el
gen Overo.
Los crop-outs nacen con este patrón de
padres de capas sólidas. Esto no se da con mucha frecuencia
pero parece ser que se da en ciertos pedigrees especialmente cuando
existe inbreeding (cruce de caballos de parentesco cercano).
Tanto en el caso del Tobiano como del Overo, los
potros nacen con las manchas definitivas, no alterándose
con la edad.
Ambos tipos de pios aceptan todos los colores
sólidos con el blanco: ej. blanco y negro, blanco y alazán,
blanco y palomino, blanco y ruano, etc... Después de echar
una ojeada a la historia de cada una de estas tres razas, conozcamos
la morfología, carácter y manejabilidad que son comunes
a las tres:
Morfología
El físico de estos caballos da una impresión
general de una poderosa masa sólida, robusta y compacta pero,
al mismo tiempo, bella.
Los standards señalan una alzada aproximada
de 1,40 m. a 1,60Yun peso aproximado de 1.100 a 1.300 libras, lo
que denota que, debido a su sorprendente masa muscular, estos caballos
son mucho más pesados en relación a su altura, que
las demás razas de caballos de silla.
Con una cabeza proporcionada, más bien
corta y pequeña, correctamente colocada sobre un cuello,
ni demasiado grueso, ni demasiado delgado; unas orejas de "zorro"
bien colocadas y alerta que denotan sensibilidad.
Bajo una amplia frente, los ojos están
situados bien separados sien~o despiertos y vivos dando sensación
de gentileza e inteligencIa.
Una característica notoria en su cabeza,
especialmente en los sementales, es la poderosa y desarrollada musculatura
de la quijada.
En el tronco se encuentran unas espaldas oblicuas
que permiten unos movimientos flexibles. La cruz ni demasiado plana
y gruesa ni demasiado alta y afilada.
La profundidad del tórax permite albergar
unos buenos pulmones y un potente corazón. El pecho debe
ser amplio cuando se mira de frente, con sus patas delanteras colocadas
bien separadas y rectas bajo la masa del cuerpo. Visto el pecho
desde el lado, debe ser profundo desde la cruz hasta la línea
de la cincha.
Los cuartos traseros son la característica
más notable de estos caballos. La grupa debe ser oblicua
y amplia vista desde atrás y la línea exterior de
los músculos de las áreas del muslo, babilla y pierna
deben estar bien definidos. La misma babilla se extiende a lo largo
y bajo las caderas de manera que vista desde atrás resulta
la parte más amplia del caballo.
En sus extremidades se encuentran también
unos antebrazos con una tremenda musculatura lo que explica la habilidad
de este caballo para cargar su peso sobre su tercio anterior sin
resentirse.
Sus cañones cortos permiten una mejor recuperación
de unos tendones flexibles y fuertes en movimientos bruscos.
En suma se puede decir que las dos características
responsables de la velocidad y manejabilidad de estos caballos,
son sus gruesos, desarrollados y prominentes músculos y la
relación de su centro de gravedad (mucho más hacia
delante que en las otras razas).
Esta morfología tan atlética y flexible
permite al caballo realizar unos aires fluidos y cómodos
para el jinete: un paso largo, sin elevaciones, y remetiendo bien
los posteriores, un trote corto o "jog" tan suave que
el jinete podrá ir sentado sin ser lanzado de la silla o
bien un trote largo flotante. Su galope corto o "lope"
es cadencioso y resulta muy placentero y en el galope de carrera
puede desarrollar las 45 millas/h. en tan sólo dos trancos.
Estos caballos son sprinters y son los más veloces del mundo
sobre corta distancia.
Temperamento
y disposición
El Quarter Horse, el Appaloosa y el Paint son
caballos extremadamente sensibles, tratables, dóciles y voluntariosos
sin ser nerviosos.
Poseen
la velocidad de los caballos de sangre caliente y, por otro lado,
la estabilidad emocional de los caballos de sangre fría,
sin su linfatismo.
Poseen además un alto grado de inteligencia
y equilibrio mental. Son extremadamente obedientes y fáciles
de domar y entrenar, pero por encima de todo son nobles y honestos
entregándose totalmente en el trabajo.
Un punto curioso es su longevidad, estando aún
activos a los veintitantos años largos y llegando a vivir
hasta los 35 ó 40 años de edad.
Manejabilidad
y versatilidad
No se puede decir que estos caballos sean especialistas
en una disciplina ecuestre, ya que son tan voluntariosos que hacen
todo lo que se les pide y lo hacen mejor que ningún otro
caballo. Son los más versátiles del mundo.
Por ejemplo, su rápida aceleración
en las pruebas de "Reining" donde tienen que realizar
diferentes y rápidas maniobras tales como: piruetas al galope,
giros, pivots, cambios de pie, paradas deslizantes, etc., no tiene
rival.
En pruebas de "cutting", sin la ayuda
de su jinete, tendrán que poner en juego su sentido vaquero
y rapidez de reflejos para mantener a la res apartada del rebaño.
Su gran habilidad para girar y su complexión
atlética en las carreras de barriles hacen que éstas
sean sinónimas de los caballos Quarter Horse.
Sin embargo y además de ser rápidos,
inteligentes y competitivos, también son gentiles, dóciles
y con ganas de complacer, para lo cual, pueden ser presentados en
las pruebas de presentación de la cabezada, por el más
pequeño de los propietarios y ser colocados por éste
donde quiera y como quiera para ser juzgados con las mayores ventajas.
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