| Galiceño |
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| Lugar de origen |
| México. |
| Altura de la cruz |
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Entre 120 y 140 centímetros.
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| Capas principales |
| Bayo,
negro y alazán. |
| Carácter |
| Valiente, dócil,
veloz, versátil, inteligente y resistente. |
| Aspecto exterior |
La
cabeza es de tamaño mediano-grande; el perfil es recto;
los ojos son vivaces y expresivos. El cuello es fuerte y musculoso;
la cruz está bastante marcada; la grupa es oblicua y el
tórax, estrecho, pero profundo. Tiene un aspecto general
de
caballo robusto y ágil. Las extremidades son resistentes
y los cascos, muy duros, son muy pequeños. |
| Aptitudes |
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Caballo de muchos usos; se adapta bien a la carga,
al arrastre y a los trabajos agrícolas. En su país
de origen ha sido utilizado para todos los fines imaginables. Siempre
ha reaccionado muy bien, lo que ha contribuido a reforzar su fama.
También lo pueden montar jinetes adultos y es un saltador
óptimo en el campo si lo cabalga un muchacho.
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| Breve Historia |
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Como todos los caballos del continente americano,
deriva de los caballos de los conquistadores españoles; se
ha adaptado bien a condiciones difíciles de vida y su buena
fama actual procede del año 1959, año en que algunos
criadores estadounidenses importaron un buen número de galiceños
para ser utilizados como ponéis de competición para
muchachos. En la actualidad es una raza apreciada y difundida por
todo el mundo.
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