| DUENDE O LOS TALONES HUIDIZOS |
|
Duende es un caballo
precioso, al que años de continuos malos aplomos han llevado
a padecer unos casos lamentables y una cojera cronica. Cuando lo
vimos, lo primero que reparamos es en la extrema fragilidad de las
paredes de los cascos, lo que le habia conducido a un estrechamiento
y hundimiento de talones muy pronunciado. Su palma estaba magullada
y sus ranillas apenas eran una linea dibujada en la palma. Como
podemos observar en las fotografias 1 y 2 su eje casco-cuartilla
estaba roto y sus talones estaban desplazados y desgarrados, apreciandose
una diferencia grave entre la altura del talon interno y del externo.
Este desequilibrio mediolateral habia conducido al colapso de la
parte interna del casco, produciendose un cuarto o grieta profunda,
que era una fuente de dolor y cojera para el caballo (foto 3).
 |
Tras ser desherrado,
lo aplomamos correctamente, devolviendole la perpendicularidad de
los talones con respecto al eje del remo, y raspamos sus lumbres
con la escofina, a fin de reestablecer el eje casco-cuartilla. (foto
4) Ahora el pie ya presenta una forma mas funcional.
En la fotografia numero
5 vemos como el eje cuartilla casco presenta una rectitud significativa,
apareciendo el caballo como mas levantado sobre sus talones, antes
hundidos y huidizos hacia delante. La linea roja perpendicular al
centro de la articulación de la caña con el hueso
cuartilla nos marca el punto hasta donde debera de desplazarse la
herradura para dar soporte a esos talones tan deteriorados y al
menudillo. En ese punto es donde debieran estar los talones naturales
del caballo si su casco estuviese correctamente conformado.
La
flecha nos señala el cuarto producido por
el colapso de las paredes del casco al no poder soportar la carga.
Este cuarto habia sido tratado con resina acrilica, en un intento
de evitar su crecimiento, aunque de forma fallida.
Para las manos de Duende hemos optado por unas sencillas herraduras
de huevo de acero, que complementando la accion de un correcto aplomado,
descargaran la zona posterior de los cascos al aumentar en un 15%
la superficie de apoyo del pie. La parte sobresaliente de las herraduras
ha sido limada en bisel, con el fin de minimizar la posibilidad
de un arrancamiento. Ahora los talones de Duende disponen de una
buena superficie de apoyo y de un correcto repartimiento de las
cargas, lo que eliminara el colapso de la pared del casco y tendra
mas posibilidades de recuperarse.
Para los pies hemos escogido
unas herraduras normales, haciendo especial atención en el
descanso de la region posterior, para que de estabilidad al pie
en los movimientos. La herradura, larga y sobresaliente, proporciona
una buena base de apoyo a los talones huidizos de Duende.
El problema de Duende no es
cosa que se solucione en corto espacio de tiempo. A menudo, la recuperacion
de unos cascos como estos lleva años de buenos herrajes,
y a veces no se recuperan nunca. Lo que si es cierto es que la mejoria
en su cojera se le empezara a notar enseguida. No le hemos aconsejado
reposo absoluto: el caballo puede salir de paseo, llevando unas
campanas para proteger sus manos y teniendo en cuenta siempre que
a un caballo con unas herraduras ortopedicas no se le pueden pedir
grandes cosas.
Suerte para Duende ¡¡¡¡¡¡
|