Antiguamente los clavos se
fabricaban forjandolos a partir de varilla de hierro. Aunque los
herradores podian fabricarlos ellos mismos, lo mas normal era que
los compraran a herreros especializados en la forja de todo tipo
de clavos. Estos se llamaban herreros de clavazón, y fabricaban
todo tipo de clavos, para herrar, para carpinteria etc.
Para forjar un clavo se empieza
por escoger el calibre de la varilla o cuadradillo, segun el grosor
que vaya a tener el clavo. Despues se forja la espiga, estirando
el hierro hacia adelante. Se corta a la medida, dejando un trozo
para formar la cabeza. Se introduce la espiga en una estampa con
un agujero y se le da forma a la cabeza.
Lo mas normal era que los clavos
vinieran hechos de una forma tosca, por lo que los herradores debian
adobarlos. Copiaré la forma de adobarlos, sacado de la "Cartilla
de Sandoval" de 1846.
"El clavo se adoba enderezando
su espiga en el tas con la porrilla; despues se coge por la espiga,
y poniendo la cabeza en una de las orillas del tas, se cabecea,
haciendola seis ochavas o facetas, de lo que resulta la cabeza en
punta de diamante. En el tas hay una clavera, donde puede meterse
la espiga del clavo y dar con la porrilla uno, dos o mas golpes
en la cabeza para formarla mejor: en seguida se saca, se coge por
la cabeza, se apoya la espiga en la peña del tas y se tablea
por su cara anterior; luego se forma en la punta su cuadra y se
le hace la vuelta. Hay tres clases de vuelta y son; de pico de gorrion,
de punta de espino y de hoja de olivo. La primera es la mas usada
y la mas segura. A los clavos embutidos se les tablea la espiga
y se les hace la vuelta, por lo comun con el martillejo.
Recogidos y quemados los clavos que han servido una vez, los cuales
se llaman redoblones, se vuelven a adobar y se emplean para los
asnos o para ponerlos en las ultimas claveras del talon en ciertos
casos como clavos falsos".
Asi tenian que preparar
antiguamente los clavos los herradores. Si vinieran hoy y vieran
con que alegria tiramos un clavo que se ha torcido un poquito, ¿Que
pensarian?
|