| CÓMO ALIMENTAR CORRECTAMENTE |
|
Ya hemos
hablado en más de una ocasión sobre la alimentación
del caballo. Sin lugar a dudas nos parece un tema fundamental,
teniendo en cuenta que una correcta dieta es la base de la buena
salud de cualquier animal.
Anteriormente tratamos sobre los diferentes alimentos, cómo
saber cuáles son los correctos en cada caso, cómo
elegirlos...Ahora queremos centrarnos en el tema de la alimentación
particular de cada individuo, entendiendo que cada caballo tiene
una serie de necesidades concretas y en función de las
mismas deberemos determinar el alimento y calcular la cantidad.
Esperamos que este artículo le ayude a saber algo más
sobre este interesantísimo tema.
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LA COMIDA DIARIA
Cualquier experto al que consulte le dirá: “Dele
poco alimento pero muy a menudo”. Efectivamente, esta es
una
máxima que hay que tener bien presente a la hora de dar
de comer a nuestro caballo: una media de cuatro comidas diarias
resultará ideal para la salud de nuestro animal, haciendo
que su estómago trabaje como debe hacerlo.
La razón es muy sencilla: si repartimos toda la comida
a lo largo de la jornada, facilitaremos la buena digestión
y una
mejor asimilación de los alimentos.
No hay que dejar que nuestro caballo llegue a sentirse hambriento,
por ello la regularidad en las comidas resulta tan importante.
Sin embargo
y siendo realistas, lo cierto es que el ajetreo de nuestros días
obliga a muchos cuidadores a dar únicamente dos comidas diarias
a sus caballos. Esto sólo se hará en caso de que sea
totalmente obligatorio y, siendo así deberemos tener en cuenta
que la última ración deberá contener mayor
cantidad de forraje, que el caballo irá consumiendo durante
la noche, con lo que conseguiremos que:
| Consuma menos
cantidad de paja de la cama. |
| Le permitirá asimilar mucho
mejor esta última ración, favoreciendo la
digestión |
Ni que decir tiene que resulta además totalmente
necesario respetar un horario de comidas estricto, que permitirá
que el caballo realice una correcta regulación intestinal.
¿ESTÁ
ALIMENTANDO CORRECTAMENTE A SU CABALLO?
Estamos seguros de que se habrá planteado esta pregunta en
más de una ocasión, ¿estoy alimentando bien
a mi caballo?, ¿le doy la cantidad suficiente?, ¿es
de buena calidad?...
Nada mejor que la propia experiencia para dar unas respuestas correctas
a todas estas cuestiones. Por ello si tiene un caballo nuevo, procure
vigilar cómo come, cuánto come y cómo reacciona
ante los diferentes alimentos que le va dando, esta observación
le dará mucha información importante.
Ni que decir tiene que también podrá obtener mucha
información si analiza las heces de su animal; éstas
deben ser compactas, no duras y no malolientes; si cumplen estas
características será que ha dado usted en el clavo
con la correcta alimentación de su caballo.
Otro tema a analizar es la actitud del equino ante el trabajo: si
montado tiene óptimas reacciones, querrá decir que
está bien alimentado. Si se muestra cansado constantemente
o con pocas ganas de trabajar, tenga en cuenta la revisión
de su dieta como uno de los puntos a analizar.
Por supuesto, una vez que ha encontrado las cantidades y alimentos
con los que comprueba que todo esto sucede, resultará absurdo
que modifique la dieta. Un cambio en la alimentación únicamente
será justificable si se trata de un suplemento necesario
en un determinado momento de la vida del caballo (yegua preñada,
incremento significativo del trabajo...).
No caiga en el error de pensar que “más vale que sobre”...
cargar al caballo con más alimento del que puede comer nunca
es positivo. Si ve que deja algo sin comer, deberá ir reduciendo
la cantidad a cada ración.
CÓMO
DARLE DE COMER
Para la distribución del forraje, trate de “soltar”
bien el heno, extendiéndolo por todo el suelo de
tal forma que el caballo lo pueda ir recogiendo manteniendo
siempre una posición natural, que a su vez facilitará
la digestión. Procure humedecer un poco el forraje
y, a ser posible, eche sobre él un poco de sal. Tenga
en cuenta que aunque su alimento sea de la mayor calidad,
el polvo es algo que puede estar siempre presente, dificultando
la correcta respiración y por tanto la buena alimentación
del caballo. |
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LA ALIMENTACIÓN
EN LOS PRIMEROS AÑOS
Tras el destete, el potro precisará de unos requisitos concretos
para alimentarse correctamente. Tenga en
cuenta lo siguiente:
| Resulta muy
habitual que durante los dos primeros días tras el
destete, el potro rehuse comer: se encuentra extraño
y desconcentrado. |
Mientras mantiene al potro ensillado,
ponga a su alcance una amplia provisión de agua fresca
y heno, dándole las mismas raciones diarias de grano
o concentrados que recibía antes del destete.
Asimismo, deberemos mantener cualquier tipo de complemento
alimenticio que se le estuviera suministrando. |
| Cuando el potro cumpla los seis meses,
estas raciones deberán ser de unos 2 kilos. |
| Aumente la cantidad a medida que se
acerque el invierno, convendrá que el caballo tenga
más provisiones. |
| Con el buen tiempo y si el caballo
va a salir al campo, la cantidad de concentrados podrá
reducirse notablemente, suministrándolos sobre todo
por la noche. |
| Ponga mucho cuidado a cualquier síntoma
de sobrealimentación: la inflamación de las
articulaciones y de la parte baja de las patas suele ser
un síntoma claro. |
Cuando el caballo haya cumplido un año,
se considerará casi un animal adulto y los requerimientos
de su alimentación habrán variado, en ese tiempo deberemos
tener en cuenta que su alimentación deberá aumentar
de acuerdo con su tamaño y con su raza.
TABLAS DE COMIDAS
Recogemos a continuación unas tablas básicas de comidas.
La primera de ellas (TABLA I) recoge una alimentación “ideal”,
distribuida en cuatro comidas diarias. Se distingue también
entre “Caballo de concurso” y “Caballo de campo”,
entendiendo que las necesidades alimenticias de cada uno de ellos
varían, en función del tipo de trabajo que se ven
obligados a realizar diariamente.
Esta tabla se ha calculado para caballos que miden en la cruz de
150 cm en adelante, por lo que convendrá que se adecue a
las características concretas de cada individuo en particular.
En cuanto a la segunda tabla (TABLA II), establece las comidas de
la forma más habitual en nuestros días: realizando
únicamente dos ingestas diarias.
TABLA
I |
| |
CABALLO DE CONCURSO |
CABALLO DE CAMPO |
Desayuno |
Heno: 1 kg.
Comida: 1 kg. |
Heno: 1 kg.
Comida: 0 kg. |
| Almuerzo |
Heno: 0,5 kg.
Comida: 1 kg. |
Heno: 0,5 kg.
Comida: 1 kg. |
| Merienda |
Heno: 1 kg.
Comida: 2-3 kg. |
Heno: 1 kg.
Comida: 1-2 kg. |
| Cena |
Heno: 1 kg.
Comida: 0-1 kg. |
Heno: 1 kg.
Comida: 0-1 kg. |
TABLA
II |
| |
MAÑANA (en kg.) |
NOCHE (en kg.) |
Avena triturada |
1 |
1 |
| Cebada
triturada |
0,5 |
0,5 |
| Maíz troceado |
0,5 |
0,5 |
| Salvado |
0,5 |
0,5 |
| Zanahorias cortadas |
0,5 |
0,5 |
| Heno |
5 |
5 |
|