· El Caballo · Razas · Artículos · Apuntes Veterinarios · La Doma · Diccionario · Disciplinas · Galeria · Other Languages
 
 
Loading
 
Conectar con Facebook
 COMPARTIR este documento

  FANS LUCKY TIERRAS LEJANAS COMENTARIOS

  Publicar una historia en tu Muro de Facebook y en las   páginas de inicio de tus amigos



 

 

...X...

Loading...
...X...
GUÍA LUCKY
   
Si deseas anunciarte en la Guía Lucky envía un email a lucky@tierraslejanas.com con el logo de tu web/empresa y los datos como la dirección...y en que lugar te gustaría ponerlo como: tiendas,centros hípicos etc. (totalmente Gratuito)

····································································

Si deseas colaborar con una donación economica a Lucky Tierras Lejanas...Leer más...


:: Tiendas
:: DEFENSA Y PROTECCIÓN PARA LOS ANIMALES
:: Profesionales
· Herradores · Transportes · Arte · Eventos
   
:: Turismo ecuestre
:: Yeguadas
:: Centros Hípicos
 
 
 
 
...X...
EL AGUA, EL BIEN MÁS PRECIADO :: La alimentación :: Artículos :: Inicio
EL AGUA, EL BIEN MÁS PRECIADO
Compartir



Todos somos conscientes de la enorme importancia del agua para el buen funcionamiento del organismo de nuestros caballos. Tanto es así que un caballo podrá vivir entre 35 y 45 días si bebe y no come; pero sin beber sólo resistirá entre 5 y 8 días...
A continuación hablaremos sobre los beneficios que el agua tiene sobre la salud de los équidos, así como la correcta forma para su suministro.



LOS BENEFICIOS DEL AGUA
El agua es una auténtica fuente de salud. Sus beneficios son muchos y muy importantes para el correcto funcionamiento del organismo del caballo; algunos los conocemos de sobra, otros conviene conocerlos:
- Ayuda a la formación del bolo alimenticio.
- Facilita el tránsito digestivo.
- Disuelve los elementos nutritivos y los transporta por el organismo.
- Drena los residuos del metabolismo.
- Permite la regulación de la temperatura interna a través de la transpiración.
- Elimina las toxinas (a través de la orina).
- Sacia la sed.
- Humedece boca y faringe.

CÓMO BEBE EL CABALLO
Es interesante saber que el caballo no bebe como lo hacemos nosotros, sino que utiliza para ello un mecanismo que puede ser comparable con el de una bomba de aspiración que le permite que el agua ascienda por su largo cuello.

LA CANTIDAD
Esta es la primera duda que sobre el tema se presenta a cualquier cuidador ¿qué cantidad de agua es la adecuada para mi caballo?

En general se dice que el caballo precisa entre 2 y 3 litros de agua al día por cada kilo de alimento seco que ingiere, si bien esto varía en función de múltiples condicionantes como son: la edad del caballo, su estado físico, la temperatura ambiental, el trabajo realizado…
Así un caballo de mediana edad que se encuentre en correcto estado físico puede llegar a beber entre 20 y 40 litros diarios, cantidad que puede incluso duplicarse en las zonas donde el clima es muy seco o si el animal se ve sometido a un gran esfuerzo.
Especial atención merecen las yeguas encinta y las que se encuentran en periodo de lactancia, que beben con mayor frecuencia y cantidad que el resto.
Las variaciones en la cantidad de bebida que toma cada individuo también pueden venir marcadas por su alimentación, teniendo en cuenta que muchos de los alimentos que consumen los caballos tienen ya d por sí un importante cantidad de agua.

LAS CARACTERÍSTICAS DEL AGUA

Una vez que tenemos controlada la cantidad adecuada de agua que debe ingerir el caballo, deberemos dar un paso más y considerar su calidad.
Resulta muy importante que seamos capaces de valorar si un agua es o no buena para nuestro caballo. Así, a la hora de elegir el agua a suministrar a su animal deberá exigir siempre tres cualidades principales: claridad, limpieza y oxigenación.
Estas son las características básicas; pero también deberá tener en cuenta:
- La temperatura: nunca nos iremos a los extremos, puesto que si el agua está demasiado caliente no refrescará al animal, mientras que si nos pasamos de fría puede llegar a producirle cólicos y, en caso de yeguas preñadas, incluso la muerte del feto.
La temperatura correcta se encuentra entre 10 y 15 grados.
- Los componentes: resulta esencial tener muy en cuenta los componentes del agua, puesto que ellos determinarán en definitiva su calidad. En este sentido debemos saber que:

- El agua de lluvia no es adecuada: resulta muy pobre en minerales.
- El agua de manantiales y pozos tampoco es buena, porque estará poco aireada y además puede verse infectada por el ganado que pasta cerca. Debemos tener en cuenta que las aguas que se mantienen paradas pueden tener parásitos.
- El agua de ríos y riachuelos: es la más adecuada, siempre y cuando se encuentre libre de contaminación.

Debemos ser conscientes de que las consecuencias del suministro de un agua en mal estado pueden ser muy importantes para la salud del animal: diarreas, problemas respiratorios, cólicos, problemas respiratorios, renales, hepáticos… dolencias que si no se tratan a tiempo pueden conllevar otras complicaciones más graves.

EL SUMINISTRO
Ahora que sabemos cómo debe ser el agua a suministrar a nuestro caballo, deberemos saber cómo suministrársela de forma adecuada.
Para ello, tenga en cuenta estos consejos:

- El caballo deberá tener acceso directo al agua en todo momento. Para ello resultan muy adecuados los abrevaderos automáticos (que deberán ser revisados con regularidad para comprobar que funcionan correctamente). A la hora de comprar un abrevadero de este tipo resultará recordable encontrar uno que nos permita controlar la cantidad de agua que bebe el caballo (algo un tanto difícil de encontrar).
- Debemos tener especial cuidado cuando el caballo tiene mucha sed. Cuando es así, tenderá a “lanzarse” al agua y beberá una gran cantidad de golpe; esto nunca es recomendable (y mucho menos si el agua es fría) puesto que puede llegar a generar los temidos y odiados cólicos.
Para frenar esa ingesta de agua, meteremos un dedo en la boca del animal, con lo que se crea una entrada de aire que entorpece su bomba de aspiración natural. Tras conseguirlo, le haremos caminar un poco para después dejarle beber durante algunos minutos más.
- Nunca le daremos de beber al animal que acaba de realizar un importante esfuerzo físico puesto que tanto la circulación de la sangre como las secreciones se alteran e incluso se pueden llegar a producir inflamaciones mortales en las vísceras.

ALTERACIONES EN LA BEBIDA
Como hemos dicho, el caballo necesita beber agua en abundancia cada día y lo hace con gusto. Pero en ocasiones podemos observar conductas extrañas en algunos ejemplares, bien porque se niegan a beber o bien porque beben cantidades exageradas.
Si su caballo se niega a beber, será preciso que analicemos lo que sucede puesto que casi con seguridad algo no irá bien:
- Revise el agua: si esta huele mal o tiene un sabor extraño, el animal instintivamente se negará a beber.
- En caso de que el caballo mantenga la cabeza en el abrevadero pero no beba, deberemos comprobar que no haya obstrucción en el tubo digestivo (lo que le impide tragar el agua).
- Tenga cuidado con la deshidratación: un caballo que se encuentra en un estado avanzado de deshidratación rehusará beber agua.

Si el animal se niega a beber es importante que tratemos de estimularlo, para lo cual es un buen consejo el de añadir al agua una pequeña cantidad de salvado, harina o sal.
En caso de que el problema sea el contrario: el caballo bebe cantidades exageradas en un solo día (algunos ejemplares han llegado a beber más de 100 litros), revise lo siguiente:
- El animal puede sufrir alguna enfermedad (resfriado, cólico…) que le haga transpirar abundantemente, por lo que necesite beber más de lo habitual.
- Beber grandes cantidades también puede ser un síntoma claro de aburrimiento.

CONSEJOS
Además de todo lo comentado, le exponemos a continuación una serie de consejos con los que garantizar un correcto suministro de agua a su caballo:
• Mantenga el agua a disposición del animal, para que pueda beber siempre que lo desee. Es importante que el animal aprenda a regularse la bebida por sí mismo, en función de sus necesidades.

• El abrevadero deberá permanecer a una altura aproximada de un metro.
• Para mantener una correcta temperatura del agua resulta conveniente aislar térmicamente los depósitos de agua.
• En viaje, daremos de beber al animal pequeñas cantidades para proseguir la marcha de inmediato.
• Revise la orina de su caballo: es la forma más fiable de comprobar que el agua que bebe el animal es la correcta y que se emplea correctamente en la digestión. Una orina en estado normal debe ser incolora o amarillenta, relativamente espesa y con el olor normal.


Fuente a-alvarez.com
Lucky Tierras Lejanas 2003 - 2010 Página personal
Diseñada por Miguel Angel
¡ POR LOS CABALLOS DEL MUNDO !