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No
nos cansamos de recordar que la salud de nuestro caballo está
muy íntimamente ligada con su higiene y con la higiene del
lugar en el que se encuentra. Por eso es tan importante mantener
una correcta rutina de limpieza de las cuadras.
No estamos hablando simplemente de "pasar la escoba";
la higiene debe ir mucho más allá e incluir la eliminación
de parásitos o cualquier tipo de microbios que tanto gustan
convertirse en compañeros de nuestros animales.
Debemos ser conscientes de los numerosos problemas que puede acarrear
una cuadra sucia: cualquier herida no sólo tardará
más en curar si hay suciedad, sino que además puede
infectarse incrementando notablemente el problema; enfermedades
como la sarna o la tiña se dan en ambientes que no son correctamente
saneados; los cascos se estropearán notablemente si permanecen
más tiempo del necesario sobre estiércol con orina...
todo ello sin hablar del peligroso deterioro que sufren los alimentos
en este tipo de ambientes y las graves consecuencias que puede tener
la ingesta de productos en mal estado.
En definitiva, un buen cuidador debe tener muy presente la labor
de limpieza de cuadras. Para saber lo que hay que hacer y, más
importante aún, cómo hay que hacerlo; hemos escrito
este artículo del que estamos seguros obtendrá gran
cantidad de importante información.
CÓMO DESINFECTAR
LA CUADRA
La labor de desinfección de las instalaciones resulta básica
y primordial. Boxes, establos y pasillos deben ser desinfectados
cada cierto tiempo para evitar la propagación de todo tipo
de gérmenes.
Un lavado minucioso con agua y jabón no resulta suficiente;
es necesario pasar un desinfectante activo para acabar con los microbios
y parásitos que buscan su sitio entre las grietas del suelo
y los rincones, para evitar su destrucción.
Para ello un buen producto es el Cresol, que debe ser diluido mucho
antes de su uso. De hecho una dosis máxima del 5% es más
que suficiente para la desinfección de paredes y suelos de
las cuadras: 50 gramos de producto puro por un litro de agua.
Una buena forma de prepararlo es echar un vaso de cresol puro en
el fondo de un cubo y a continuación
verter tres litros aproximadamente de agua. Antes de proceder a
su aplicación deberemos sacar a los animales fuera, teniendo
en cuenta que el producto es bastante fuerte y produce fuertes picores
en los ojos.
Después y para su aplicación, podremos valernos de
una escoba-cepillo para el suelo y de un pulverizador para las paredes.
Es muy importante que esta escoba sea capaz de penetrar perfectamente
en todas las grietas, para no dejar ningún sitio libre para
los gérmenes.
Una vez aplicado el producto en paredes y suelos de la cuadra, conviene
dejarlos secar y no meteremos a los caballos dentro hasta comprobar
que ha secado perfectamente.
CÓMO DESINFECTAR
EL GRANERO
A pesar de lo bueno que puede resultar el cresol en la desinfección
de las cuadras, lo cierto es que no es para nada recomendable la
aplicación en los lugares que utilicemos para albergar el
grano que supone la alimentación para el caballo. Efectivamente,
el cresol daría un fuerte olor a la comida, que sería
inmediatamente rehusada por el equino.
Por ello, para la desinfección del granero utilizaremos un
insecticida adecuado para la destrucción de insectos y ácaros.
A la hora de adquirir el producto en concreto, consulte en tienda
sobre la existencia de sustancias que actúan con eficacia
durante tiempo prolongado (3 meses).
De cualquier manera, para conseguir que el producto sea eficaz pero
que a la vez no resulte tóxico, lo importante es conseguir
una correcta dosificación; por ello es conveniente leer con
atención todo lo indicado por el fabricante en cada caso.
Un consejo: no pulverice producto sobre los pesebres o los abrevaderos.
En caso de que, por accidente, le caiga insecticida en estos lugares,
convendrá proceder inmediatamente a su limpieza con abundante
agua.
Por supuesto el producto tampoco puede alcanzar
el alimento; por ello siempre es recomendable vaciar completamente
los graneros y los silos; lo que nos servirá para comprobar
la inexistencia de nidos de infección en el fondo que podrían
contaminar todo el conjunto.
CÓMO COMBATIR
UNA INFECCIÓN
Cuando la infección ha invadido la cuadra, la forma de actuar
es diferente. Sin duda deberemos optar por el uso de productos y
formas más "drásticas"; por un lado y antes
de nada tendremos que vigilar la salud de los caballos y actuar
en consecuencia siguiendo las indicaciones del veterinario.
Pero por otro lado, deberemos actuar rápidamente en la desinfección
de las cuadras; una desinfección que no sólo atañe
al lugar físico sino también a los elementos que en
él se encuentran: maquinaria, productos de limpieza, guarniciones...
Debemos tener bien claros los pasos a seguir y actuar responsable
y rápidamente:
| Conviene comenzar
la labor estucando las paredes con cal apagada con agua (en
dosificación de un 10%, a la que conviene añadir
un producto adherente que ayude a la correcta actuación
sobre las paredes). |
| El segundo paso será quemar las pajazas
y flamear con un soldador las zonas metálicas (rejas). |
Todo el material de limpieza
y arreos deberá ser sumergido en agua cresolada al
2%. Allí
permanecerán durante unas tres o cuatro horas. |
Hay quien además de esto recurre a el quemado
de una bomba desinfectante en los locales cerrados herméticamente.
Ésta debe dejarse durante toda una noche, de manera que los
gases penetran en los más profundo de las grietas del suelo.
Una correcta desinfección pasa por romper el ciclo de reproducción
de las especies que se desean destruir, dejando vacío el
local durante cierto tiempo.
No basta con destruir las especies vivas para librarse de ellas,
hay que poner especial cuidado con la larvas y huevos, que resisten
a la gran parte de los productos que podemos aplicar.
EL MEJOR CUIDADO,
LA PREVENCIÓN
Si no queremos que nuestra cuadra sea infectada con cualquier plaga,
conviene llevar a cabo una serie de conductas nada complicadas:
| Limpiar periódicamente con
agua abundante los conductos y zanjas, asegurándonos
de la libre evacuación. |
| Mantener el montón de estiércol
alejado de los boxes, para evitar que las moscas que lo rodean
importunen o, lo que es peor, contagien a los caballos. |
| Tenga en cuenta el poder purificador del sol
y del aire libre: conviene airear adecuadamente la cuadra cada
cierto tiempo y sacar mantas y demás equipo del caballo
al sol, con lo que perderán su olor a moho. |
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| * Adquiera la buena costumbre de personalizar los equipos para
cada caballo (mantas, equipo de limpieza...). Es la mejor
forma de evitar los contagios. |
| Tenga
además en cuenta estos consejos: |
| * Pintar
las paredes hasta una altura aproximada de 1.40 m. favorece
enormemente su higiene y
limpieza. |
| * La
limpieza de los graneros conviene realizarla en los meses de
mayo/junio. |
| * Lávese
bien las manos después de cualquier labor de desinfección,
los productos utilizados contienen elementos que hasta cierta
medida pueden resultar realmente tóxicos. |
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