| LA DIETA DEL CABALLO ENFERMO |
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Todos
somos conscientes del importante papel que tiene una correcta
alimentación en la buena salud de un caballo. Al igual
que cualquier otro ser vivo, el equino necesita de la comida para
su desarrollo físico y mental; pero ¿qué
ocurre cuando el caballo se encuentra enfermo?
Las necesidades y requisitos varían y eso es algo que todo
cuidador debe tener presente.
A continuación hablaremos sobre la Alimentación
del caballo que se encuentra enfermo, esperamos que lo comentado
le resulte de utilidad.
LA FALTA DE APETITO
Nos pasa a todos, cuando no nos encontramos
bien parece que hasta el apetito desaparece; pues igual suele
suceder con los caballos enfermos.
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Esto, que en principio puede parecer una
simple anécdota, terminará por convertirse en un
tema muy serio que conlleve la pérdida de peso y, lo que
es peor, que ponga en peligro la recuperación del animal
(que cuanto menos, se hará más lenta y costosa);
debemos tener en cuenta que si el caballo deja de comer, su sistema
inmunitario se verá
perjudicado en sólo cinco días.
Por eso dar de comer a un caballo que se encuentra en mal estado
supone, a priori, un auténtico reto.
El cuidador deberá tener muy en cuenta la dolencia del
animal y, conociéndolo bien, tener presente siempre lo
que solía comer estando sano (cuánto y cómo),
dos puntos fundamentales para determinar el alimento necesario
durante el tiempo que permanezca enfermo.
LA DIETA DEL CABALLO ENFERMO
La enfermedad suele ser sinónimo
de necesidad de reposo y esto conlleva una serie de particularidades
en el alimento del caballo. Efectivamente, un caballo que está
malo no podrá salir a pastar al campo y este hecho conlleva
de por sí una serie de problemas intestinales.
Un caballo enfermo o lesionado necesitará una dieta ligera,
nutritiva y apetitosa, sin piensos concentrados. En general diremos
que la base de la dieta de un caballo que precisa de reposo es
un buen heno de hoja larga, que sea bajo en lignina.
También la hierba fresca de buena calidad resulta un buen
reconstituyente, pero debe evitarse el césped segado, porque
resulta indigestivo y ardiente.
Ahora bien, hay que tener muy presente la dolencia del animal
a la hora de determinar su alimento, puesto que existen problemas
que tienen requisitos nutricionales específicos. Ni que
decir tiene que la consulta previa al veterinario resulta imprescindible.
Las casas fabricantes de pienso nos ofrecen productos específicos
para la recuperación del caballo enfermo: para recuperación
de cólicos y laminitas, para animales con dificultad para
masticar, específicos para aquellos que precisan reposo…
Nosotros podemos darle algunas pequeñas indicaciones de
alimentación en función de la dolencia:
Infecciones
graves o quemaduras: el caballo precisará
de fluidos, proteínas y vitaminas solubles en agua.
Se recomienda:
* 14-16% de proteínas.
* 7-10% de aceite con vitaminas B.
* Vitamina E
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Problemas
de hígado: suele suponer el tener dificultades
en la absorción de proteínas, aceites y glucosa.
Se recomienda
* Dieta alta en almidón.
* No tomar sal.
* Poco aceite.
* Repartir las comidas en varias tomas diarias (de 3 a 6). |
Cólicos: antes de determinar una dieta específica,
será necesario analizar el tipo de cólico
del que se trata y la parte del sistema digestivo que se
ha visto afectada.
Si el caballo ha sido operado; precisará de una dieta
especial. Después de la anestesia se recomienda darle
un buen heno o un pienso especializado. Tras una semana
de la operación se podrá empezar a proporcionar
una dieta apta para el caballo en descanso.
Antes de tomar cualquier decisión, se consultará
con el veterinario que haya realizado la operación.
* Se ha quitado parte del colon: el caballo necesitará
de más proteínas y fósforo, disminuyendo
la cantidad de fibra. Grano y alfalfa en pequeñas
dosis será la mejor dieta.
* Se ha quitado parte del intestino delgado: evitaremos los
cereales, decantándonos por el heno, la remolacha
y los piensos altos en fibra.
* Pérdida de parte del ileon: necesitará suplementos
de vitaminas A, D y E. |
Si el caballo tose o tiene problemas
respiratorios: será necesario mojar el heno o humedecer
la comida
ligeramente. |
ALGUNOS CONSEJOS GENERALES
A continuación recogemos una serie de sencillos consejos
que le serán de gran ayuda a la hora de alimentar a su
caballo enfermo:
Si el caballo
se niega a comer: pruebe a mezclar salvado templado con
melaza y un poco de sal.
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| Para aumentar
el apetito: añada levadura o cualquier otra fuente
de vitaminas del grupo B. |
| No realice cambios
drásticos en la dieta del caballo. |
| Esconda las medicinas
en las mezclas que le prepare al animal, las tomará
sin darse cuenta. |
Nunca deje los
restos de comida en el pesebre.
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Procure que el
caballo tenga siempre a su disposición agua fresca
y limpia.
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| En cuanto empiece
a comer bien, comenzaremos con una dieta de recuperación
marcada por el veterinario. |
Por último volver a señalar
algo absolutamente necesario: consulte siempre con su veterinario,
es quien mejor conoce la dolencia de su caballo y quien mejor puede
asesorarle.
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