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La disciplina ecuestre
de Adiestramiento tiene como objetivo principal que el binomio realice
una serie de movimientos preestablecidos o ejercicios, según
su nivel y aptitud, dentro de un rectángulo de arena que
tiene una extensión de 20 x 60 metros.
El cumplimiento de estos ejercicios, la perfección de su
ejecución y los movimientos armónicos del binomio
serán evaluados por un grupo de jueces que otorgará
puntaje por cada uno de los ejercicios mostrados.
En el Adiestramiento se desarrolla armónicamente el físico
y la habilidad del caballo, en directa relación con su jinete.
Esta comunicación entre jinete y cabalgadura se manifiesta
en la libertad, soltura y facilidad de movimientos que ambos despliegan.
El equino da la impresión de hacer los desplazamientos por
voluntad propia, porque las órdenes del jinete son casi imperceptibles.
El Adiestramiento pretende probar en competencia la flexibilidad,
la firmeza y el acierto del caballo en todos los aires: cambios
de marcha y dirección, cambios de mano y de pie, además
de su obediencia para realizar los ejercicios. La preparación
de un caballo para esta disciplina dura en promedio cinco años
y tarda aún más en perfeccionarse. Un caballo de adiestramiento
debe ser calmo, flexible, confiado, atento y vivaz, de manera que
logre entenderse perfectamente con el jinete.
En suma, el Adiestramiento es el entrenamiento completo de caballo
y jinete. Es un desarrollo del estilo clásico del manejo
del caballo. De hecho, lo practicaban caballeros medievales y oficiales
europeos de caballería. Se dice que es la disciplina madre
de todos los deportes ecuestres.
Incorporado al programa de los Juegos Olímpicos desde 1912,
el Adiestramiento debe apreciarse como un espectáculo de
alta plasticidad y precisión por la complejidad de los ejercicios
que se desarrollan.
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