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La disciplina ecuestre
de Driving, también conocida como Enganches, consiste como
su nombre lo indica en el manejo de un tiro de caballos enganchados
a un carruaje, sobre el cual los conductores tienen que demostrar
la pericia en la conducción, en pruebas de diversa índole.
El tiro de caballos puede estar formado por un caballo (Limonera),
dos (Tronco) o cuatro (Cuartas).
Como disciplina, el Driving ha resultado ser una de las más
llamativas y desafiantes, pues incorpora al equipo habitual de
las disciplinas ecuestres (caballo-jinete) un elemento adicional:
el coche o carruaje. Y hay que destacar que, en el manejo de coches,
el control de las largas riendas, la seguridad y la maestría
perfecta para conducir pueden ser aprendidas, pero sigue siendo
aún un arte extremadamente difícil.
Requiere de un notable entendimiento entre el conductor y sus
caballos. No sólo se les dirige con las riendas y el látigo,
sino también con la voz del conductor. Cada caballo conoce
su nombre, y reacciona individualmente a los gritos que animan,
al aliento tranquilizador o a los reproches.
Existen tres tipos de competencias de Driving, las cuales se pueden
combinar: adiestramiento, resistencia (maratón) y obstáculos.
En la prueba de adiestramiento se valora la armonía, cadencia,
impulsión, facilidad de movimientos y la correcta posición
de los caballos. Al conductor se le evalúan pericia, estilo
y habilidad para dirigir a su equipo
La prueba de resistencia, en tanto, consiste
en un recorrido con un máximo de 22 kilómetros,
divididos en cinco secciones, incluyendo obstáculos naturales
como puertas, giros bruscos, riachuelos, terrenos escalonados
y obstáculos artificiales. Se prueba la forma física
de los caballos y la habilidad y control de su conductor.
Por su parte, la prueba de obstáculos
se desarrolla en una pista cerrada con un máximo de 20
obstáculos. El coche y los caballos deben pasar entre las
banderas que definen cada obstáculo, que son pasos obligados
en forma de ‘L’, ‘U’, etc, que deben sortearse
sin golpear con el coche.
Es probable que los caballos se emplearan
para tirar de carros antes incluso de que se usaran para monta.
Las carreras de caballos con carro son competencias que se remontan
al año 2.000 antes de Cristo, en la Antigua Grecia, donde
eran el deporte nacional. Las primeras carreras olímpicas
aparecieron en la XXV olimpíada, en el año 480 A.C.
También los romanos las practicaron en los circos como
retrataban las famosas carreras de cuadrigas de la película
Ben Hur. Los vehículos arrastrados por caballos además
fueron esenciales como transporte hasta la primera mitad del siglo
20.
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Como deporte, el Driving tuvo una gran
difusión en Europa a partir de 1969, cuando el Príncipe
de Edimburgo, quien asistía como Presidente de la Federación
Ecuestre Internacional a un Campeonato de Equitación en
Polonia, se admiró observando las distintas figuras que
realizaban en coches tradicionales conductores de Europa central.
Viendo el atractivo que despertaba, consideró que bien
podía practicarse como deporte. Al regresar a Inglaterra
se dedicó a estudiar esta modalidad y en 1970 la Federación
Ecuestre Internacional aprobaba el “Reglamento para Competencia
Combinada de Carruajes”.
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Actualmente, y aunque goza de una gran
difusión en en ciertas partes de Europa, con Holanda como
máxima potencia, la disciplina de Driving no es olímpica.
En la Era Moderna nunca ha estado presente en los Juegos, aunque
sí es reconocida por la Federación Ecuestre Internacional
y ha sido incluida (sólo en Cuartas) en todos los Juegos
Ecuestres Mundiales. En nuestro país el Driving recién
se está incorporando a la familia ecuestre, gracias al
entusiasmo de sus seguidores, como ocurre en Calera de Tango.
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