INDIOS AMERICANOS
Ahora todos los pueblos indígenas del Continente Americano tienen un espacio en Washington dentro del Museo Nacional del Indio Americano, iniciativa que comenzó hace 17 años para que en 1989 el congreso de los EEUU diera autorización y comenzaran los trabajos para este monumento a las culturas indígenas.
| El senador indio por Colorado, el republicano Ben Nighthorse Campbell, a la derecha, aplaude a Richard West, director del museo, en el transcurso de los actos de inauguración del NMAI, cerca del Capitolio. La Vanguardia |
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Esta iniciativa ahora toma vida dentro del National Mall, famoso por tener en este espacio los pilares de la nación estadounidense. Frente al Capitolio, ahora podremos encontrar un edificio que retoma los elementos de la naturaleza –viento, fuego, agua, tierra- que han marcado desde siempre el carácter indígena.
Construido con piedra caliza color pardo, nos da la referencia de un acantilado esculpido por la naturaleza misma. El edificio cuenta con cuatro niveles llenos de la cultura viva que son los pueblos indígenas; incluyen su historia, pero también su contemporaneidad reflejada en su música, arte y gastronomía, anclados a su tradición.
Inaugurado el 21 de septiembre del presente año, este museo tuvo la bendición de los dioses de todas las culturas que se dieron cita para reconquistar un espacio que desde siempre a sido suyo. Entre tambores y el colorido característico del indígena se dio comienzo a una jornada de festejos con danzas, música y encuentros de estos pueblos que se presienten como parte de una forma diferente de ver el mundo.
Muestra del pasado, presente y futuro indígena son los que ahora toman la voz. Parte de los representantes oficiales de México fueron los pueblos nahuas y wixarika, orgullosos de presenciar la historia viva que día a día tejen, como lo comentó Sixto Cabañas, presidente del Consejo de Pueblos Nahuas del Alto Balsas, en Guerrero.
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El grupo Xitalli de indios aztecas de México, baila durante el Desfile de las Naciones, en el National Mall, el martes 21 de septiembre de 2004. El desfile incluye a miles de nativos americanos, y forma parte de los actos de la inauguración del Museo Nacional del Indio Americano.
EFE
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Larry Murrillo, descendiente de la sangre otomí mexicana, pide que este museo sea el comienzo para cambiar la percepción errónea que existe sobre los pueblos indios, la mayoría de las veces, por ignorancia.
Algo muy importante dentro de la exhibición es que son los indígenas los que cuentan su propia historia. Así, la tradición oral de cada pueblo, tiene resonancia: narran los últimos 500 años y su lucha por la sobrevivencia de sus costumbres y de su vida misma, pues tuvieron que adaptarse a nuevas formas de vida en constante lucha contra el debilitamiento de todas sus tradiciones. Sin embargo son hoy, presencia viva.
Dentro de este marco, los miembros de distintas tribus y familias participaron en la “Procesión de las Naciones Indígenas”, recorriendo el centro la capital estadounidense, mientras el grupo Xitalli azteca danzaban y eran parte de las 500 comunidades que llegaron a la puerta del nuevo espacio, que ahora alberga su historia.
El museo tiene tres exhibiciones permanentes: Nuestro Universo, Nuestros Pueblos y Nuestra Vida, con ocho galerías cada una, que analizan respectivamente las filosofías, historias y vidas contemporáneas de las comunidades indígenas.
Nuestro Universo muestra la filosofía de ocho culturas: Pueblo de Santa Clara, Anishinaabe, Lakota, Quechua, Hupa, Q'eq'chi' Maya, Mapuche y Yup'ik, reflejando la interpretación de cada comunidad respecto al orden del mundo.
Nuestra Vida nos muestra parte de su forma de existir económica y socialmente con el sincretismo al que han sido obligados, la perduración de su lengua e integridad cultural. Esto, sigue siendo un reto profundamente actual.
En la ceremonia oficial hubo presencia de los senadores indios que propusieron su creación, así como de legisladores y funcionarios de la Smithsonian Instituton, responsables del nuevo museo. Parte del financiamiento de 199 millones de dólares fue otorgado por algunas tribus norteamericanas.
El director Richard West, integrante de la tribu Cheyenne del Sur, apunta la importancia de tener presencia después de haber vivido la invasión, la conquista y la esclavitud, "Los indios no son parte de la historia. Todavía estamos aquí y hacemos contribuciones esenciales a la cultura y el arte americano", precisó West.
La colección, que pretende ser la más grande del mundo, con respecto a los pueblos indígenas, cuenta permanentemente con 8 000 objetos, cientos de fotografías y obra de arte contemporáneas realizadas por indígenas desde el ártico hasta la Patagonia.
Con la finalidad de dar mayor espacio, se tiene el propósito de rotar las exhibiciones cada dos años y así, ninguna comunidad indígena deje de tener presencia en su nuevo recinto.
Museo Nacional del Indio Americano
COMISIÓN NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
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